El jefe del Servicio de Oftalmología de las Gerencias de Tomelloso y Alcázar de San Juan, Fernando González del Valle, participó el pasado sábado en la atención de urgencia a una joven que sufrió una reacción alérgica grave durante un viaje en AVE. La intervención de varios médicos que se encontraban en el tren permitió estabilizar a la paciente hasta su llegada a Santiago de Compostela, donde fue trasladada a un centro hospitalario.
Los hechos ocurrieron durante un trayecto entre A Coruña y Santiago, en un viaje de regreso tras un congreso de oftalmología. En torno a las 16:15 horas, un aviso por megafonía solicitó la presencia urgente de personal médico en el vagón 6. Varios facultativos acudieron entonces para atender a la joven, que presentaba una importante inflamación facial y de la lengua, dificultad para hablar y síntomas compatibles con una anafilaxia.
Según la información publicada por La Región, la paciente había ingerido sushi aproximadamente una hora antes de subir al tren, lo que habría desencadenado la reacción alérgica. Uno de los médicos que intervino en la asistencia, Bruno Martínez, residente de Oftalmología en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, explicó que “el riesgo de vida era inminente”, debido al posible compromiso de la vía aérea y a la evolución del cuadro hacia una situación de extrema gravedad.
La atención se centró en administrar el tratamiento necesario para frenar la reacción. Los médicos solicitaron adrenalina intramuscular, el fármaco indicado en este tipo de emergencias, pero el botiquín del tren no disponía de esta medicación, según recoge el citado medio. La situación pudo resolverse gracias a que uno de los facultativos llevaba consigo un autoinyector de adrenalina por una alergia propia.
Tras la administración de adrenalina, junto con Ventolín y corticoides facilitados por otros pasajeros, la joven comenzó a mejorar. A la llegada del AVE a Santiago de Compostela, una ambulancia esperaba para hacerse cargo de la paciente y trasladarla al hospital.
El episodio ha puesto de relieve la importancia de contar con medios adecuados para atender emergencias sanitarias en espacios públicos y medios de transporte. “Si no llegamos a tener la adrenalina por nuestra cuenta, el desenlace hubiera sido bastante peor”, señaló uno de los médicos que participó en la intervención. También defendió que, “al igual que los desfibriladores, la adrenalina intramuscular sea obligatoria en espacios donde se congrega mucha gente”.
Desde la Gerencia de Tomelloso han querido reconocer la profesionalidad y el compromiso de Fernando González del Valle, así como del resto de facultativos que intervinieron en la emergencia. Su rápida actuación permitió controlar una situación crítica en pleno trayecto y garantizar que la joven llegara estabilizada a la atención hospitalaria.
