El Concurso Nacional de Tirachinas ha vuelto a ser uno de los atractivos de la Romería de Tomelloso 2026 en Pinilla. En pleno ambiente romero, participantes y curiosos se han acercado a esta cita que recupera un juego de siempre, pero adaptado a una competición reglada, con categorías, modalidades y puntuaciones.
Óscar Collado, una de las personas que forman parte de la organización, ha explicado cómo funciona este torneo, que parte de una práctica muy reconocible para varias generaciones. “Todos recordamos lo que es el juego de pequeños, coger el tirachinas y volcar latas”, ha señalado.
Ese entretenimiento infantil ha evolucionado hasta convertirse en una disciplina deportiva con sus propias normas. Según ha detallado Collado, la competición se organiza por rondas: “Se ponen diez dianas en cada ronda, diez disparos, y consiste en volcar el máximo de dianas para acumular el máximo de puntos”.
El concurso cuenta además con distintas categorías, desde los más pequeños hasta los participantes de mayor edad, y también con diferentes modalidades. Collado ha recordado que en España existe la Asociación Española de Tirachinas Deportivo, encargada de regular el reglamento nacional. A nivel internacional, esta disciplina se organiza bajo la WSA, la Asociación Mundial de Tirachinas, a la que pertenecen las federaciones nacionales.

“Todos los años se revisa el reglamento, y es lo que ordena las competiciones a nivel nacional e internacional”, ha explicado el organizador.
Como ocurre en muchas citas populares de La Mancha, los premios también tienen sabor propio. “Aquí en La Mancha lo más jugoso es el jamón, la paletilla y el queso”, ha comentado Collado, en referencia a los galardones preparados para los ganadores.

Aunque forma parte de la organización, Óscar Collado también participará en la competición. “Voy a competir porque no me puedo quitar el gusanillo de la competición”, ha reconocido, aunque ha admitido que “cuando está uno organizando no está centrado en competir”.
