lunes, 23 marzo, 2026

La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha instala su sede en Campo de Criptana

La Escuela de Catadores acoge la nueva etapa de la entidad, que busca impulsar la competitividad del sector vitivinícola regional

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La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha ha elegido la Escuela de Catadores de Campo de Criptana como sede permanente, en un movimiento que refuerza el papel estratégico de la localidad en la producción de vino, mostos, alcoholes y vinagres. El acto de inauguración ha contado con la presencia de representantes institucionales y del sector, que han destacado la relevancia de esta decisión para la región.

Durante el evento, el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lázaro, ha subrayado que la agricultura «es una de las bases de la economía de Castilla-La Mancha», recordando que la región cuenta con más de 80.000 viticultores, más de 400.000 hectáreas de viñedo y una producción media anual de 23 millones de hectolitros. Estas cifras, ha señalado, representan «alrededor del 60% del vino elaborado en España». Lázaro ha añadido: «Con estos datos, estaba claro que nuestra región tiene un peso específico muy importante en el mundo del vino y en toda la estructura empresarial asociada».

La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha, constituida hace apenas mes y medio por la Junta de Comunidades, nace con el objetivo de dar voz y valor a productores de vino, vinagre, alcoholes y derivados, así como a cooperativas agroalimentarias y sindicatos agrarios. Su misión es trabajar de forma conjunta en la búsqueda de estrategias, soluciones y medidas que impulsen la competitividad del sector, tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Jesús Julián Casanova, presidente de la Interprofesional, ha destacado la idoneidad de la nueva sede: «Las instalaciones de la Escuela de Catadores son fabulosas, muy aprovechables y capaces de dar una excelente cobertura a todos los servicios que la Interprofesional necesita». Casanova ha recordado que Castilla-La Mancha «no solo es vino, también son alcoholes, vinagres y mostos, con grandes industrias que requieren organización, representatividad y capacidad de competir en el mundo».

El alcalde ha explicado que la elección de Campo de Criptana responde a su proyección cultural, patrimonial y vitivinícola. «Criptana tiene elementos identitarios como los molinos, un patrimonio visual único, y un tejido de bodegas y cooperativas que están haciendo un gran trabajo», ha afirmado. Además, ha destacado el papel de la Escuela de Catadores, un espacio moderno y especializado que «nace con vocación de ser referencia en el mundo del vino, un lugar donde se trabaje y se desarrollen las mejores estrategias de futuro».

La sala de catas, las instalaciones técnicas y la ubicación estratégica convierten a la Escuela de Catadores en un enclave idóneo para albergar la actividad de la Interprofesional. «A partir de ahora, Campo de Criptana se convierte en un referente regional en un sector fundamental para nuestra economía», ha añadido Lázaro, agradeciendo la confianza del presidente de la Interprofesional y el apoyo de la Junta de Comunidades.

Por su parte, Casanova ha insistido en la necesidad de que el sector vitivinícola regional avance unido: «Tenemos que trabajar en todo lo que nos beneficie como conjunto. A nivel internacional debemos salir como Mancha, vender nuestros productos de manera más eficiente, aplicar mejor nuestras normativas y adaptarnos a los retos del mercado global», ha aseverado.

La nueva sede permitirá coordinar acciones, generar sinergias y fortalecer la presencia de Castilla-La Mancha en los mercados internacionales, consolidando su liderazgo como mayor viñedo del mundo y como una de las regiones vitivinícolas más importantes de Europa.

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