El Guardia Civil José Bravo Muñoz, conocido entre sus compañeros como “Pepe Bravo”, se ha jubilado este jueves tras 41 años de servicio, los últimos 39 destinados en el puesto de Tomelloso. Sus compañeros le han rendido un homenaje en el cuartel tomellosero, en una mañana marcada por el fuerte viento y la lluvia, que no han restado solemnidad ni emoción al acto.
A las 12:30 horas, Bravo Muñoz llegaba al puesto de la Guardia Civil de Tomelloso procedente de Ciudad Real, donde previamente se había despedido del coronel Juan Antonio Valle Gómez, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real. En Tomelloso fue recibido por sus compañeros, que lo esperaban formados a las puertas del cuartel, soportando las inclemencias meteorológicas.
La bandera fue entregada por el capitán Antonio Villalta Sánchez, capitán de la IV Compañía de la Guardia Civil, acompañado por el teniente del puesto de Tomelloso, Francisco Jesús Muñoz Ligero. Un gesto solemne con el que se quiso poner en valor una trayectoria prolongada y constante dentro del cuerpo.
Finalizado el homenaje, José Bravo Muñoz fue saludando uno a uno a sus compañeros. Posteriormente, se dirigió a saludar a familiares y amigos, que habían seguido el acto resguardados de la lluvia en la entrada del colegio situado frente al cuartel, debido al intenso temporal.
La carrera profesional de Bravo Muñoz comenzó muy joven. Ingresó con 16 años y salió con 18 del Colegio de Guardias Jóvenes. Sus primeros destinos fueron Pedro Muñoz, donde permaneció dos años, y posteriormente Manzanares, donde estuvo cinco años. Más tarde llegó a Tomelloso, localidad en la que ha desarrollado 39 años de servicio, convirtiéndose en uno de los guardias civiles con una trayectoria más prolongada en el puesto.












