sábado, 11 abril, 2026

El arte como refugio frente al Parkinson en la exposición de Luis Benito

La Posada de los Portales acoge hasta el 21 de abril una muestra que pone rostro humano a la enfermedad

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La exposición “Lo que la mirada guardaba”, del artista tomellosero Luis Benito, se ha inaugurado en la Posada de los Portales dentro de los actos del Día Mundial del Parkinson. La muestra, abierta al público hasta el 21 de abril, combina arte y sensibilización social, poniendo el foco en la realidad de quienes conviven con esta enfermedad y en el papel del entorno y las asociaciones.

El acto inaugural contó con una amplia asistencia y la participación del alcalde, Javier Navarro; la concejala de Cultura, Inés Losa; la de Servicios Sociales, Elena Villahermosa; la presidenta de la Asociación de Familiares y Enfermos de Parkinson de Tomelloso, Gema Gil; así como miembros del colectivo y representantes municipales.

Durante su intervención, el alcalde subrayó el valor del arte como herramienta de superación, destacando que “el arte no tiene límites” y que “incluso cuando el cuerpo encuentra barreras, la creatividad sigue encontrando caminos”. Navarro recordó que el Parkinson “no es solo una enfermedad, sino una realidad compleja que atraviesa la vida de muchas personas y familias, muchas veces en silencio”, y defendió el papel de las administraciones para “acompañar de forma constante” a quienes lo padecen. Además, incidió en el compromiso municipal con el tercer sector, señalando que el apoyo a estas entidades “no solo se sostiene en el tiempo, sino que además crece”.

Por su parte, la concejala de Cultura, Inés Losa, puso el acento en el valor simbólico de la muestra, calificándola como “un ejemplo de superación, de normalización y de no exclusión”. Losa destacó que, pese a la dureza del diagnóstico, “abre un camino a recorrer” y que, en el caso de Luis Benito, la pintura se ha convertido en “una vía de realización personal y para vencer las barreras que impone la enfermedad”. En este sentido, subrayó el mérito del artista, que trabaja “con la dificultad añadida” de los síntomas de una patología neurodegenerativa.

El propio Luis Benito ofreció uno de los testimonios más emotivos de la jornada. Para él, la pintura “no es un entretenimiento, es mi medicina, mi libertad”, una herramienta que le permite decidir “el rumbo, no mis síntomas”. El artista explicó que, tras el diagnóstico, entendió que necesitaba “una respuesta activa”, encontrando en el arte una auténtica terapia. Con un mensaje cargado de optimismo, afirmó que “aunque la enfermedad nos acompañe, somos nosotros quienes elegimos los colores con los que queremos pintar nuestra vida”.

Desde la Asociación de Familiares y Enfermos de Parkinson de Tomelloso, su presidenta, Gema Gil, recordó que “el Parkinson no son cifras, son historias, miradas y esfuerzos silenciosos”, reclamando mayor visibilidad y comprensión social. En la misma línea, el manifiesto leído por Miguel Ángel Valverde incidió en que “el Parkinson no define a la persona” y denunció situaciones de discriminación cotidiana.

Especial relevancia tuvo también la voz de los cuidadores. Paco Morata y María José Losa reivindicaron su papel, subrayando que “la enfermedad no es todo” y lanzando una reflexión directa: “¿quién cuida al cuidador?”.

La exposición se configura así como un espacio que trasciende lo artístico para convertirse en un punto de encuentro entre sensibilización, experiencia personal y compromiso social, invitando a la ciudadanía a comprender el Parkinson desde una mirada más cercana, humana e inclusiva.

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