La Audiencia Provincial de Ciudad Real juzgará el próximo 5 de febrero a un empresario de la provincia, T.P.G., por presuntos delitos de acoso y agresión sexual a una trabajadora de su empresa. La Fiscalía solicita para él una pena total de dos años y cuatro meses de prisión, además de la prohibición de comunicarse o acercarse a la víctima durante más de un año.
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se remontan a 2019, cuando el acusado, gerente y socio de una empresa ubicada en la provincia de Ciudad Real, contrató a la víctima para tareas administrativas. Desde entonces, según la Fiscalía, habría comenzado a realizarle proposiciones sexuales reiteradas, aprovechando su posición de superioridad jerárquica dentro de la empresa.
La situación habría escalado hasta el 16 de marzo de 2019, cuando el acusado presuntamente agarró a la trabajadora de las muñecas y la condujo a una sala apartada con la intención de mantener relaciones sexuales. La mujer logró zafarse y abandonar el lugar.
Como consecuencia de lo ocurrido, la víctima sufrió lesiones físicas, incluyendo un hematoma en el brazo izquierdo y dolor cervical, que precisaron asistencia médica y causaron tres días de perjuicio básico.
El Ministerio Público considera que los hechos constituyen un delito de acoso sexual, por el que solicita cuatro meses de prisión, y un delito de agresión sexual, por el que pide dos años de cárcel. Asimismo, reclama que el acusado no pueda acercarse ni comunicarse con la víctima por un periodo superior a un año.
El caso será juzgado la próxima semana en la capital provincial, en un proceso que vuelve a poner el foco en la necesidad de entornos laborales seguros y libres de violencia en Ciudad Real y en toda Castilla-La Mancha.




