La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investigado a otras dos en el marco de la operación ‘Romave’, por su presunta implicación en una serie de robos con fuerza en el interior de vehículos, principalmente furgonetas de trabajadores y autónomos, ocurridos en diversas localidades de la provincia de Ciudad Real, con especial incidencia en la demarcación de Valdepeñas.
Los arrestados, residentes en Madrid, están acusados de pertenecer a un grupo criminal perfectamente estructurado que actuaba de forma coordinada para sustraer herramientas de gran valor, ocultarlas y venderlas posteriormente a través de internet. Según ha informado la Guardia Civil mediante nota de prensa, se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza y receptación.
La investigación se inició en octubre, tras detectarse un aumento significativo de denuncias en la provincia de Ciudad Real, en concreto en la zona de Valdepeñas. Los robos seguían siempre un mismo patrón: «Las furgonetas, propiedad de pequeñas empresas y autónomos, estaban estacionadas en la vía pública, generalmente cerca de las viviendas o negocios de los propietarios, y eran forzadas durante la madrugada», explican desde el Instituto Armado.
Gracias a las gestiones realizadas por la Policía Judicial de Valdepeñas, se pudo identificar el vehículo utilizado por los autores para desplazarse a los lugares donde cometían los robos. Posteriormente, se verificó que este mismo vehículo estaba vinculado con otros robos cometidos en diferentes provincias, empleando el mismo modus operandi.
Durante varios meses, se llevaron a cabo vigilancias y seguimientos sobre los sospechosos, lo que permitió recopilar pruebas concluyentes y situar a los implicados en los distintos escenarios delictivos. Además de las diligencias policiales, fue clave la colaboración de otras unidades de la Guardia Civil y los testimonios de víctimas y testigos.
Los detenidos eran tres varones con múltiples antecedentes policiales que se encargaban directamente de los robos, y contaban con la colaboración de otras personas que facilitaban la logística para ocultar las herramientas sustraídas y venderlas rápidamente. Parte del material robado se ofertaba en plataformas online.
La operación culminó a mediados de diciembre con las detenciones en Madrid. Hasta el momento, se han esclarecido 12 robos con fuerza en interior de vehículos cometidos en las provincias de Ciudad Real, Navarra, León, Granada y Soria, así como tres delitos de receptación en Madrid.
Las diligencias han sido remitidas a los Decanatos de los Tribunales de Instancia e Instrucción de las provincias afectadas.





