El Ejecutivo español ha decidido mantener la rebaja del 10 % en el IVA sobre los carburantes como medida “temporal” para hacer frente al aumento de los precios de la energía, consecuencia directa de la inestabilidad en Oriente Próximo. Esta decisión se produce a pesar del aviso remitido por carta por la Comisión Europea, que advierte de que la rebaja podría contravenir las reglas de la Unión Europea.
Fuentes del Ministerio de Hacienda han señalado que “el Gobierno mantiene un diálogo constructivo y fluido con la Comisión Europea” en relación a este asunto. Además, han subrayado que la rebaja del IVA sobre los carburantes “es en todo caso temporal y no estructural” y se mantendrá hasta la fecha prevista, el próximo 30 de junio.
La comunicación de Bruselas al Gobierno español representa una primera toma de contacto oficial sobre la cuestión, pero no implica la apertura de un expediente sancionador. En su carta, la Comisión Europea sugiere otras alternativas compatibles con la legislación comunitaria para hacer frente al encarecimiento de la energía, como la aplicación de impuestos especiales sobre los carburantes.
Desde el Ministerio de Hacienda insisten en que el diálogo con la Comisión Europea es “fluido”, pero defienden la viabilidad de la rebaja del IVA al considerarla una respuesta “temporal” a la situación actual. “La prioridad del Gobierno es y será apoyar a familias, autónomos y empresas a mitigar los efectos de un conflicto bélico que jamás debería haber empezado”, recalcan las fuentes ministeriales.
La medida, que se mantendrá hasta el 30 de junio, busca aliviar el impacto económico sobre los ciudadanos y sectores más afectados por la subida de los precios de la energía, al tiempo que el Gobierno continúa negociando con las autoridades europeas para encontrar soluciones compatibles con la normativa comunitaria.
