A partir de este miércoles, más de 111.000 personas en Castilla-La Mancha comenzarán a recibir las notificaciones que les confirman como beneficiarias del bono social térmico, una ayuda destinada a mitigar el impacto del coste energético en los hogares más vulnerables. El objetivo del Gobierno regional es que los pagos puedan realizarse durante el mes de marzo, coincidiendo por primera vez con los meses de mayor consumo energético.
Así lo ha anunciado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, en una comparecencia en el Palacio de Fuensalida, donde ha detallado que la cuantía total destinada a estas ayudas asciende a 29,6 millones de euros. Cada beneficiario recibirá un pago único que oscilará entre 139,64 y 400,69 euros, en función del grado de vulnerabilidad y de la zona climática en la que resida.
Para facilitar la gestión de la ayuda y evitar problemas de acceso digital, la Junta de Comunidades ha previsto el envío de 68.151 cartas personalizadas y 43.753 correos electrónicos, informando de la condición de beneficiario y habilitando canales para corregir errores o realizar consultas.
Además, se pone a disposición de la ciudadanía una oficina de asesoramiento energético, accesible a través del teléfono 925 287 092 o el correo electrónico [email protected].
Distribución provincial de beneficiarios
- Toledo: 35.398 beneficiarios
- Albacete: 27.579
- Ciudad Real: 26.159
- Cuenca: 14.514
- Guadalajara: 8.259
10,6 millones en ayudas para comunidades energéticas
Durante la misma comparecencia, la consejera también ha avanzado la próxima convocatoria de ayudas para la creación de comunidades energéticas, dotada con 10,6 millones de euros procedentes de fondos FEDER. Estas ayudas permitirán fomentar el autoconsumo compartido y, como novedad, incorporarán apoyo específico para sistemas de almacenamiento energético.
Gómez ha subrayado el crecimiento de estas instalaciones en la región, con un incremento del 16 % en 2025 y un total de 54.536 instalaciones activas que suman 945 megavatios de potencia. Gracias a ello, Castilla-La Mancha ha alcanzado el 86 % de energías renovables en su mix energético, 13 puntos por encima de la media nacional, según datos de Red Eléctrica de España.
Castilla-La Mancha pide más subestaciones para evitar «estrangulamientos»
La consejera ha informado también sobre las alegaciones presentadas al plan nacional de transporte de energía, a fin de reforzar la red de distribución eléctrica en la región. Aunque Castilla-La Mancha produce el doble de la energía que consume (13.000 megavatios), algunas zonas sufren graves cuellos de botella por falta de infraestructura.
El plan contempla la creación de 17 nuevas subestaciones eléctricas en la región y la ampliación de otras 23 ya existentes, lo que, según Gómez, daría “un respiro muy importante” a la red eléctrica castellanomanchega. No obstante, la Junta ha solicitado en sus alegaciones más subestaciones, ante la previsión de una mayor demanda energética en los próximos años.
Con estas acciones, Castilla-La Mancha avanza hacia un modelo más justo, eficiente y sostenible de gestión energética, apostando tanto por el apoyo a las familias vulnerables como por la infraestructura necesaria para liderar la transición energética.






