El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado que los pensionistas queden al margen del «bloqueo político» y de los debates partidistas tras el rechazo esta semana en el Congreso del decreto ómnibus sobre el escudo social, que incluía la revalorización de las pensiones.
Desde Cogolludo (Guadalajara), Page ha lamentado que los jubilados hayan sido arrastrados “en un batiburrillo”, en alusión al formato del decreto, rechazado por PP, Vox y Junts. En su opinión, los pensionistas “se merecen que se les aprueben y se les decidan las cosas con la importancia que tienen”.
El presidente castellanomanchego ha evitado valorar el contexto político concreto, aunque ha cargado contra la dinámica parlamentaria actual, a la que ha calificado de “absolutamente demoníaca y kafkiana”.
“Si estamos todos de acuerdo en la revalorización, no tendría que dar tantos problemas. O, al menos, no buscarlos también en el procedimiento”, ha señalado, pidiendo separar decisiones clave como las pensiones del enfrentamiento político.


