El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha criticado duramente la postura de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, sobre la pérdida de confianza en el sistema internacional basado en reglas. Durante un acto de campaña en Palencia, García-Page calificó de «lamentable» la reflexión de Von der Leyen y expresó su preocupación por la debilidad de la Comisión Europea y la influencia de decisiones unilaterales, especialmente las del presidente estadounidense Donald Trump, en la gestión de la crisis actual.
En su intervención, García-Page se refirió a las declaraciones de Von der Leyen, quien afirmó que la Unión Europea «ya no puede confiar» en un sistema internacional basado en reglas para defender sus intereses. El presidente autonómico consideró que esta postura es un «error de bulto» que no representa la opinión mayoritaria. Además, describió la situación en Bruselas como «mala» y recordó que el resultado de las últimas elecciones europeas dejó a la Comisión «muy tocada y muy debilitada». En este sentido, añadió que «a poco que uno visita Bruselas, uno se da cuenta de que no funcionan como equipo».
Aunque reconoció que Von der Leyen ha tenido un trato «amable y bueno» con España durante momentos difíciles como la pandemia y la crisis económica, García-Page criticó que la presidenta de la Comisión «dejó a la Comisión Europea y a la Unión Europea al pie de los caballos» al firmar un acuerdo comercial en un campo de golf privado de Trump en Irlanda.
El presidente regional subrayó que Europa no debe considerarse «el depósito de los valores espirituales de la democracia», pero destacó que en Europa se gestiona la riqueza con un enfoque de compartirla, a diferencia del «capitalismo salvaje» que atribuye a Trump. Sobre el mandatario estadounidense afirmó que «todas las cosas que hace… las hace con un interés de bolsillo» y que «hoy dice una cosa y mañana puede pensar lo contrario».
En relación con la crisis derivada de la guerra, García-Page advirtió que las medidas necesarias para mitigar los daños económicos y sociales estarán condicionadas por «el capricho de última hora de Trump». Añadió que aún está por ver si el presidente estadounidense «se aclara sobre si está acabando la guerra o se pone más a las órdenes de Netanyahu».
Finalmente, mostró confianza en que el Gobierno de España adoptará medidas de estímulo para apoyar a los más afectados, recordando que «aquí no hemos escatimado en rescates de todo tipo, en medidas de ayuda». Destacó que la Unión Europea ha respondido con solidaridad en las crisis recientes, en parte gracias a la presión de los partidos socialdemócratas, y no con las políticas restrictivas de «los hombres de negro» que marcaron la crisis financiera de 2007 y 2008.




