El Ministerio de Trabajo ha propuesto este lunes un nuevo impulso al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), elevándolo un 3,1 % para 2026, hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, sin tributar en el IRPF. Pero junto a este aumento, el Ejecutivo ha abierto la puerta a una medida inédita: una posible deducción fiscal en el Impuesto de Sociedades para aquellas empresas más afectadas por el alza del SMI. Eso sí, bajo una condición: que mantengan el empleo y suban los salarios más bajos de sus plantillas.
“Se trata de estimular, no de premiar el estancamiento”, ha defendido el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, quien ha detallado que la medida no será “un regalo urbi et orbi”, sino una herramienta para que las empresas con más trabajadores cobrando el salario mínimo escalen en sus estructuras salariales.
Aunque todavía no se ha concretado la fórmula legal —que está siendo trabajada junto al Ministerio de Hacienda—, Pérez Rey ha apuntado que el objetivo es que las compañías “no se queden ancladas en el SMI”, sino que se incentive que los salarios suban por encima del mínimo.
Castilla-La Mancha: especial impacto en sectores clave
En regiones como Castilla-La Mancha, donde sectores como la agricultura, la hostelería o los servicios externalizados (limpieza, seguridad, concesiones públicas) tienen una alta concentración de trabajadores en el tramo más bajo de la escala salarial, la medida puede tener un impacto directo. Según ha señalado Pérez Rey, «de lo que se trata es de no dar estímulos para quedarte en el SMI, sino estímulos para remontar el SMI», y ese impulso es especialmente relevante para economías regionales con fuerte base en sectores tradicionalmente precarizados.
En este sentido, la propuesta también busca responder a una realidad estructural: España sigue manteniendo una brecha salarial de más de 20 puntos respecto a la media europea, algo que el Gobierno quiere corregir de forma progresiva.
Acuerdo condicionado: sindicatos y patronal valoran la medida
Aunque CCOO y UGT han recibido con interés la propuesta, ambas organizaciones han advertido de “lagunas” en su planteamiento. Piden garantías legales para asegurar que las deducciones fiscales se traducen efectivamente en subidas salariales. Además, insisten en que esta posible compensación no debe retrasar el cierre del acuerdo de subida del SMI esta misma semana.
Desde la CEOE, Rosa Santos (directora del departamento de Empleo) ha afirmado que analizarán el contenido “una vez se reciba por escrito”, aunque ya advierten que los condicionantes propuestos podrían afectar a la negociación colectiva. La patronal mantiene su propuesta de subir el SMI solo un 1,5 %.
Un acuerdo “de país”
Pérez Rey ha insistido en que la subida del SMI debe consolidarse como una «política de Estado», y ha lanzado un mensaje directo: «España tiene que dejar de ser un país de bajos salarios». El secretario de Estado ha destacado que los trabajadores de sectores esenciales como el campo, la limpieza o la ayuda a domicilio también merecen salarios dignos.
Está previsto que la mesa de diálogo social se vuelva a reunir este jueves. El Gobierno confía en que, para entonces, sindicatos y empresarios puedan sumarse a un acuerdo que busca transformar la política salarial del país.
Para Castilla-La Mancha, con un alto peso del empleo en sectores afectados por el SMI, este posible incentivo fiscal ligado a mejoras salariales y estabilidad laboral podría suponer un nuevo equilibrio entre competitividad empresarial y justicia social.





