El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reactivado la Comisión Regional de Cambio Climático con el objetivo de reforzar la coordinación institucional en materia de mitigación y adaptación y dar respuesta a unos fenómenos meteorológicos extremos que, según ha advertido la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, son “cada vez más frecuentes y graves”.
Gómez ha presidido la reunión de este órgano —en el que ha renovado su cargo como presidenta— acompañada por la directora general de Economía Circular y Agenda 2030, Esther Haro, y con la participación de representantes de todas las consejerías y administraciones implicadas.
La Comisión, creada en 2012, se consolida ahora tras la aprobación del Decreto 81/2025, que actualiza su composición y funcionamiento para adaptarla a la estructura actual de la Administración y a los nuevos desafíos climáticos. “La ciudadanía espera respuestas claras y coordinadas. Castilla-La Mancha seguirá siendo una región comprometida, responsable y proactiva ante este desafío”, ha señalado Gómez.
La consejera ha avanzado también la intención del Ejecutivo de impulsar nuevas herramientas de apoyo al territorio, especialmente dirigidas a los sectores más vulnerables, y de explorar fórmulas innovadoras como la creación de un mercado interno de gases de efecto invernadero que convierta la sostenibilidad en una oportunidad económica.
Evolución de las emisiones
Durante la sesión se han presentado los datos más recientes del Inventario Regional de Emisiones. Según ha explicado Gómez, estos datos son “muy importantes para orientar las políticas públicas y evaluar las estrategias de descarbonización”.
El balance refleja una tendencia sostenida de reducción de emisiones desde 2007, vinculada al impulso de las energías renovables y a mejoras en eficiencia energética y transformación productiva. No obstante, la consejera ha reconocido un estancamiento en la última década, lo que obliga a redoblar esfuerzos.
Avances en la futura Ley regional
La Comisión también ha abordado el proceso de elaboración de la futura Ley regional de Cambio Climático, una de las prioridades legislativas de la Consejería en esta legislatura.
En este contexto, se ha realizado un análisis comparado de normativas autonómicas, nacionales e internacionales, así como la sistematización de instrumentos de mitigación, adaptación, financiación y seguimiento que servirán de base técnica para la norma. Además, en marzo se celebrarán talleres internos con todas las consejerías para coordinar enfoques sectoriales.
“Queremos que esta ley nazca del diálogo y del rigor técnico”, ha afirmado Gómez, quien ha definido la futura norma como “una herramienta estratégica para garantizar un desarrollo sostenible y competitivo, adaptado a la realidad climática de Castilla-La Mancha”.
Impulso desde la UCLM
En la reunión también se han presentado los avances de la Cátedra Participativa de Cambio Climático y Sostenibilidad del Sector Primario, desarrollada junto a la Universidad de Castilla-La Mancha.
Entre las líneas destacadas figura la posibilidad de que el sector primario participe en mercados voluntarios de carbono, generando créditos que reconozcan prácticas sostenibles. También se ha avanzado en el llamado ‘insetting’, que permite a las empresas compensar emisiones dentro de su propia cadena de valor, así como en la incorporación de créditos de biodiversidad para valorar económicamente la conservación de ecosistemas agrarios y forestales.
Con estas iniciativas, el Ejecutivo regional busca posicionar a Castilla-La Mancha como territorio pionero en soluciones basadas en la naturaleza aplicadas al sector agrario.
