El Carnaval de Tomelloso 2026 vivió este lunes una de sus tardes más esperadas con el Desfile de Peñas Locales, una cita que volvió a sacar a la calle a cientos de vecinos. Aunque el viento hizo acto de presencia, la temperatura fue llevadera y el ambiente, como siempre, inmejorable.
El desfile recorrió la avenida Juan Carlos I, desde la calle Oriente hasta la calle Doña Crisanta, un tramo que ya se ha convertido en escenario habitual este año y que volvió a llenarse de público a ambos lados, acompañando con aplausos, sonrisas y comentarios cada puesta en escena. Familias enteras siguieron el desfile de principio a fin, disfrutando de una tarde donde la imaginación fue la gran protagonista.
Abriendo la marcha estuvo la Charanga Los Primos, que fue marcando el paso y poniendo ritmo al resto de grupos durante todo el recorrido con temas conocidos y animación constante. Solo hubo quien decidió seguir su propia cuenta atrás: Los Canuthi, porque cuando uno está preparando el lanzamiento de un “cobete” rumbo a la luna, el compás lo marca la misión espacial.
El Estudio de Danza Lidia Gorrachategui sorprendió con el tema “Muñecas”, reuniendo una amplia colección que iba desde las más vintage hasta las más actuales del mercado, sin olvidar algún que otro muñeco. Barbies esquiadoras, princesas y cow girl, Nancys de aire hippie y las populares Monster High y Bratz llenaron la avenida de color. Cerca de 250 personas de todas las edades participaron en un montaje muy dinámico, con coreografías trabajadas y música constante, bailando al ritmo de Barbie Girl, Golden, Abracadabra de Lady Gaga o I Wanna Go de Britney Spears. El despliegue visual y la energía del grupo arrancaron aplausos a lo largo de todo el recorrido.
Desde el fondo del océano emergió la Peña Los Amigos con “El secreto de las profundidades del mar”, trayendo consigo todo tipo de criaturas y personajes marinos que hicieron las delicias de los más pequeños. Sirenas, tritones y animales marinos de vivos colores formaron parte de un vistoso montaje con elementos móviles y vehículo con música, convirtiendo por momentos la avenida en un auténtico universo submarino lleno de fantasía y guiños divertidos.
Uno de los montajes más esperados fue el de la Asociación Cultural Peña Harúspices, que con 275 componentes y cuatro carrozas presentó su particular versión de “Romeo y Julieta”. La historia de los amantes de Verona, el enfrentamiento entre Montesco y Capuleto y la ambientación romántica tomaron forma en una puesta en escena de gran formato. Una de las carrozas, con las figuras de los protagonistas a gran tamaño, fue especialmente aplaudida. Como es habitual, la peña desplegó multitud de personajes, coreografías muy cuidadas y un vestuario trabajado al detalle, demostrando de nuevo el nivel y la implicación de uno de los grupos más numerosos del Carnaval tomellosero.
El punto más desenfadado lo pusieron, como es tradición, Los Canuthi, que ya “cansados de pasar penalidades”, decidieron construir un “cobete” para mudarse a la luna. Ingenieros aeronáuticos, personal de la “Guasa”, personajes populares y hasta alguna gallina formaron parte de la expedición al satélite donde, según explicaban con ironía, “no pesa el cuerpo, no pesan las penas y las resacas flotan”. Tampoco hay tráfico, obras ni vecinos taladrando en domingo. Con su habitual sentido del humor y su crítica divertida, lograron que el público no dejara de sonreír durante todo el recorrido.














































































































































































































































































