La borrasca Leonardo continúa provocando importantes afecciones en Castilla-La Mancha, con especial incidencia en la provincia de Ciudad Real, donde este jueves permanecían diez carreteras provinciales cortadas y se habían contabilizado 55 incidencias relacionadas con el temporal. La situación ha obligado a activar dispositivos especiales de emergencia, rescates y cortes preventivos, mientras se mantiene activo el Plan Específico por Riesgos Meteorológicos Adversos (PRICAM) en toda la región.
En la red viaria provincial de Ciudad Real, el servicio de Vías y Obras e Infraestructuras de la Diputación mantiene desplegado un amplio operativo. La diputada provincial delegada del Área de Asistencia a los Municipios, Maribel Mansilla, ha señalado que la institución “está empleando todos los efectivos humanos y materiales de los que dispone para atender las incidencias que se están produciendo y garantizar, en todo momento, la seguridad de las personas que transitan por la red provincial”.
Actualmente trabajan seis brigadas de conservación, cinco vigilantes de carreteras y ocho maquinistas, que llevan actuando de manera ininterrumpida desde la pasada noche. Las incidencias se deben principalmente a acumulaciones de agua en la calzada, desbordamientos de ríos, desprendimientos de taludes, caída de árboles y afecciones a tendidos eléctricos, consecuencia de la lluvia persistente y las fuertes rachas de viento.
“La Diputación está actuando con rapidez y coordinación para atender cada incidencia conforme se va produciendo, priorizando aquellas situaciones que suponen un mayor riesgo para la circulación”, ha subrayado Mansilla, quien ha destacado la “implicación absoluta del personal del servicio de Obras, que lleva varias jornadas trabajando sin descanso para restablecer la normalidad lo antes posible”.
Rescates, cortes y reaperturas
Uno de los sucesos más destacados de la jornada ha tenido lugar en Malagón, donde una mujer fue rescatada tras ser arrastrado su vehículo por la crecida del arroyo Laguna, en el kilómetro 25 de la CM-4114. La conductora resultó ilesa gracias a la intervención de los bomberos de Ciudad Real, con apoyo de Guardia Civil, Policía Local y una UVI móvil.
En cuanto a carreteras, la N-420 ha quedado reabierta al tráfico a su paso por Brazatortas, tras el desprendimiento de rocas que obligó a su corte durante la madrugada. Sin embargo, siguen cerradas varias vías provinciales, entre ellas la CR-413 y CR-4193 en Agudo, así como la CR-7125 en Malagón y la CR-7222 en Porzuna, todas por la presencia de agua en la calzada.
En la provincia de Albacete, la carretera CM-3263 entre Yeste y Parolís ha sido reabierta tras descender el caudal del río Segura, aunque el Gobierno regional desaconseja circular por ella salvo en caso de extrema necesidad. Además, la CM-3203 en Ayna continúa cortada entre los puntos kilométricos 61 y 63.
Ríos en vigilancia y alertas
El temporal también mantiene en alerta a varios ríos. En Cuenca, el caudal del Júcar supera los 110 metros cúbicos por segundo, situándose en nivel naranja, lo que ha llevado al Ayuntamiento a cerrar todos los accesos al río y a pedir a la ciudadanía que evite transitar por sus inmediaciones.
En Guadalajara, la Confederación Hidrográfica del Tajo ha avisado del umbral rojo del río Henares, manteniéndose la limitación de accesos al parque fluvial. Desde el Ayuntamiento se ha pedido “extremar la precaución” y respetar la señalización y las indicaciones de los servicios de emergencia.
Activado el PRICAM en toda la región
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó este jueves el PRICAM en fase de alerta por viento, nieve y lluvia. A lo largo del día, el Servicio de Emergencias 112 ha ido registrando incidencias de forma escalonada, con especial acumulación en las provincias de Toledo y Ciudad Real. Además, se ha utilizado el sistema Es-Alert para avisar a los municipios de la ribera del Alberche ante la previsión de subida del caudal.
La jornada se ha cerrado también con intervenciones urbanas, como la realizada por los Bomberos de Ciudad Real en la Plaza del Pilar, donde se produjo la caída del enlucido de una fachada. El edificio fue vallado y balizado para garantizar la seguridad de los viandantes.
Desde las administraciones se insiste en un llamamiento a la prudencia, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas.





