miércoles, 25 febrero, 2026

CSIF alerta del envejecimiento extremo de la flota de inspección sanitaria: casi el 80 % supera los 20 años

El sindicato denuncia falta de inversión y advierte de riesgos para los inspectores de salud pública en Castilla-La Mancha

Comparte

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado el “mal estado” y la obsolescencia de los vehículos de la Consejería de Sanidad destinados a inspección sanitaria en Castilla-La Mancha. Según sus datos, el 78,6 % del parque móvil supera los 20 años de antigüedad.

En total, de los 216 vehículos asignados a los distritos de salud de la región, 165 tienen más de dos décadas, muchos de ellos con más de 100.000 kilómetros recorridos e incluso con casos que alcanzan los 300.000 kilómetros. Desde el sindicato aseguran que algunos automóviles llegan a superar la ITV “al tercer intento”.

  • Vinícola de Tomelloso

Estos vehículos son utilizados para tareas de inspección de seguridad alimentaria y sanidad ambiental, incluyendo el control de industrias y establecimientos alimentarios, inspección de carnes de caza y lidia, control de aguas de consumo y recreativas, vigilancia de residuos, plaguicidas o legionela, funciones que consideran “imprescindibles” para el trabajo de los inspectores de salud pública.

Situación por provincias

En Toledo, de una flota de 68 vehículos, 53 superan los 20 años y 16 tienen más de 24. En Ciudad Real, 41 de los 59 coches rebasan los 100.000 kilómetros, con varios por encima de los 200.000 y 300.000, y además resultan “insuficientes” para los 73 inspectores de la provincia.

En Cuenca, 26 de los 33 vehículos tienen más de 20 años y 100.000 kilómetros. En Guadalajara, 6 de los 11 existentes superan esa antigüedad. En Albacete, 25 de los 45 vehículos tienen más de 100.000 kilómetros y 21 superan los 23 años, de los que 13 son considerados directamente obsoletos.

CSIF advierte además de la ausencia de sistemas actuales de seguridad, como control de estabilidad (ESP), control de tracción o airbags laterales, lo que incrementa el riesgo en caso de accidente.

El presidente del Sector de Administración General de CSIF Castilla-La Mancha, Joaquín Sánchez, ha afirmado que “la administración tiene la obligación de garantizar la seguridad de sus empleados” y ha criticado la “desidia” de la Consejería en este asunto.

El sindicato añade que, además del riesgo laboral, el envejecimiento de la flota implica un elevado coste en mantenimiento, averías y consumo de combustible. Por ello, responsabiliza directamente a la Consejería de Sanidad de la situación y lamenta que, a diferencia de otras áreas que han renovado vehículos con fondos europeos, “ha abandonado su parque móvil”.

+ Noticias