La borrasca Leonardo dejará este lunes un panorama de cielos cubiertos y lluvias generalizadas en gran parte de la Península, y afectará también a Castilla-La Mancha, donde la provincia de Cuenca se encuentra bajo aviso amarillo por nevadas, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Además, en el contexto del temporal, también hay avisos por deshielo en Castilla y León, que podrían tener repercusiones en algunas zonas limítrofes con Castilla-La Mancha. La región se verá afectada, como buena parte del interior peninsular, por la entrada de sucesivos frentes asociados a la borrasca.
Las precipitaciones serán más abundantes en la mitad occidental peninsular, aunque se esperan también en amplias zonas del centro. Según Aemet, las lluvias en el oeste podrán ser localmente fuertes y estar acompañadas de tormenta, sin descartarse la presencia de granizo en algunos puntos.
La cota de nieve se situará inicialmente entre los 1.600 y 1.800 metros, descendiendo a lo largo del día hasta los 900-1.200 metros, lo que podría provocar nevadas en zonas elevadas de la comunidad.
El viento soplará con intensidad en amplias zonas del interior peninsular, con probabilidad de rachas fuertes en áreas de montaña cercanas a Castilla-La Mancha. También se esperan bancos de niebla en zonas elevadas, coincidiendo con el paso del frente asociado a Leonardo.
Respecto a las temperaturas, las máximas bajarán en el oeste peninsular, mientras que las mínimas lo harán en esa misma zona y subirán en otras. Se prevén heladas débiles en zonas de montaña de la mitad norte y sureste peninsular, algunas de las cuales podrían encontrarse en la región.




