El Gobierno de Castilla-La Mancha ha desactivado este martes a las 19.00 horas el Plan Especial ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM), que permanecía en fase de Emergencia, Situación Operativa 1, en toda la Comunidad Autónoma, tras la estabilización de los caudales y la resolución de los principales incidentes.
Según ha informado la Junta, la decisión se adopta después de que los niveles de ríos y desembalses se hayan estabilizado, especialmente en las provincias de Toledo y Ciudad Real, las más afectadas durante los 13 días de activación del plan.
Durante este periodo, la Dirección del PRICAM ha coordinado a los distintos equipos de actuación y ha mantenido reuniones periódicas del Comité Asesor, presididas en varias ocasiones por el presidente regional, Emiliano García-Page, y dirigidas por el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina. En estos encuentros han participado representantes de la Aemet y de las Confederaciones Hidrográficas del Tajo, Guadiana, Júcar y Segura.
Evolución del plan
El PRICAM se activó el 5 de febrero en fase de Alerta (Situación Operativa 0) ante las intensas lluvias. El 6 de febrero pasó a fase de Emergencia (Situación Operativa 1) en toda la región y el día 11 se elevó a Situación Operativa 2, lo que permitió solicitar medios extraordinarios, como la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El pasado 15 de febrero se rebajó nuevamente a Situación Operativa 1 tras comprobarse la tendencia a la estabilización de los caudales.
En total, el Servicio de Atención y Coordinación de Emergencias 1-1-2 ha registrado 423 incidentes durante estos días: 191 en Toledo, 110 en Ciudad Real, 57 en Cuenca, 35 en Albacete y 30 en Guadalajara.
En cuanto a la red viaria, permanecen afectadas seis carreteras provinciales, cinco en Ciudad Real y una en Albacete, donde la AB-206 continúa cortada en La Jorquera por desprendimiento de tierra.
Avisos a la población y despliegue de medios
La Dirección del PRICAM envió 11 mensajes ES-Alert a municipios de Ciudad Real, Toledo, Cuenca y Albacete para advertir del incremento de caudales y ofrecer recomendaciones a la población. Los avisos afectaron a zonas como la ribera del Alberche y Talavera de la Reina, el entorno del Bullaque y el Guadiana, el Jarama en Seseña, el embalse de Azután, Fernán Caballero o la capital conquense por la crecida del Júcar.
La UME desplegó 72 efectivos en la provincia de Ciudad Real, especialmente en El Robledo, donde se construyeron diques y barreras de contención, y en Fuente el Fresno, donde se rescataron a dos personas en una zona anegada. También se actuó en localidades como Fernán Caballero y Guadalmez por la subida de los ríos Bañuelos y Guadiana.
En Talavera de la Reina se realizaron labores de achique en la zona de Entretorres con medios de la Junta y bomberos del CEPEIS.
Durante la emergencia han intervenido bomberos, personal del Infocam, Guardia Civil, Policía Nacional y Local, técnicos de Obras Públicas, Tragsa, Cruz Roja, voluntarios de Protección Civil y técnicos de Protección Ciudadana, además del despliegue puntual del Puesto de Mando Avanzado en municipios de Ciudad Real.
Sin daños personales
A pesar de las numerosas incidencias, no se han registrado daños personales. No obstante, el Gobierno regional recomienda mantener la prudencia en las zonas próximas a los cauces, ya que algunos ríos continúan en niveles elevados debido a los desembalses en curso para garantizar la seguridad de infraestructuras y poblaciones aguas abajo.




