Precios en caída, costes disparados y un sector al borde del colapso. ASAJA ha expresado hoy su profunda preocupación tras la reunión de la Sectorial de Vacuno de Leche en el Ministerio de Agricultura, donde —según la organización agraria— quedó patente “una sensación generalizada de abandono” por parte de la Administración ante la grave situación que atraviesan los ganaderos.
La asociación reprocha que el Ministerio “se pone de perfil” mientras la industria láctea mantiene una posición de fuerza que bloquea cualquier negociación real. “Una vez más, la industria impone y no negocia. Y cuando alguien impone, las cosas no pueden ir bien”, declaró Ramón Artime, presidente de la sectorial de leche de ASAJA.
Rebajas de precio que el sector considera inasumibles
ASAJA alerta de que las nuevas propuestas de contratos recogen bajadas de entre 8 y 9 céntimos por litro, muy por encima de lo que los productores pueden soportar. “Todos esperábamos una bajada, pero racional, de 2 o 3 céntimos. Lo que se plantea ahora es inasumible”, afirmó Artime.
Mientras tanto, los costes de producción no dejan de crecer —energía, alimentación animal, insumos—, situando a las explotaciones entre dos presiones que amenazan su viabilidad: ingresos menguantes y gastos en ascenso. “Esto no lo aguanta el sector”, insistió.
Un mercado que genera dudas
La organización también subraya la falta de coherencia en el mercado lácteo español. “Hace unos meses se hablaba de escasez de leche; ahora, supuestamente, sobra. No entendemos este cambio tan brusco”, señaló Artime, solicitando una revisión profunda de posibles distorsiones.
El relevo generacional, en peligro
Más de la mitad de los titulares de explotaciones superan los 55 años, y ASAJA advierte de que la falta de rentabilidad ahuyenta a los jóvenes que podrían incorporarse al sector. “Con este sistema es imposible atraer a jóvenes”, lamentó el presidente de la sectorial.
Acciones previstas
Ante esta situación, ASAJA reforzará su posición en la Interprofesional Láctea y acudirá a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) para solicitar investigaciones que aseguren el cumplimiento de la ley. “Las normas no solo hay que escribirlas, hay que hacerlas cumplir”, recalcó Artime.
Un futuro incierto para un sector clave
La organización agraria concluye que, si no se corrige esta tendencia, el sector lácteo español podría entrar en un proceso de deterioro progresivo que ponga en riesgo su sostenibilidad económica y su papel estratégico en las zonas rurales.

