La Guardia Civil ha impedido durante la pasada madrugada la celebración de una fiesta rave en la provincia de Albacete, en una operación que ha movilizado a un amplio dispositivo policial y ha afectado a varios municipios. Más de un millar de vehículos, muchos de ellos caravanas procedentes de países como Francia y Dinamarca, trataron de establecerse primero en el pantano del Cenajo (Hellín), luego en la pedanía de Cordovilla (Tobarra), y finalmente se desplazaron hasta las inmediaciones de Férez, donde permanecen bajo estrecha vigilancia.
Según explicó la alcaldesa de Tobarra, Estefanía Escribano, el primer intento de celebración se detectó en Hellín: “Los disolvieron en el pantano del Cenajo y entonces decidieron irse a la pedanía de Cordovilla”. A partir de las 23:00 horas del martes comenzaron a llegar centenares de vehículos, alertando a los vecinos y al propio Ayuntamiento.
La primera edil se desplazó personalmente a la zona y confirmó que “gracias al trabajo rápido de la Guardia Civil, no se celebró la rave”. Añadió además que se vivieron momentos de tensión cuando algunos participantes increparon a los agentes y trataron de oponerse al dispositivo policial. Finalmente, los concentrados fueron dispersados sobre las 3:00 de la madrugada del miércoles.
Tras su salida de Cordovilla, los participantes se trasladaron hacia Férez, donde provocaron problemas de tráfico y embotellamientos en las vías de acceso. El alcalde de esta localidad, Francisco Javier Jaime Espinosa, señaló que los primeros vehículos comenzaron a llegar en torno a las 2:00 de la madrugada, causando “un poco de alarma” entre los vecinos, aunque aclaró que “de momento no se han producido problemas de verdad con nadie”.
El regidor explicó que muchos vehículos se han estacionado en la carretera de Híjar y asumió que la caravana podría permanecer en la zona varios días: “Por lo que yo he visto, no creo que se vayan hoy”.
La Guardia Civil mantiene bajo control los movimientos de los asistentes y ha reforzado el operativo en la zona para evitar que se instalen en algún punto para celebrar la rave. Según fuentes del cuerpo, “de momento, están controlados” y no se les permite abandonar los vehículos para prevenir la organización de eventos ilegales.
No es la primera vez que se intenta organizar una fiesta de estas características en la región durante las fechas navideñas. En años anteriores, este tipo de concentraciones han tenido lugar en lugares como el aeropuerto de Ciudad Real, la provincia de Granada o la Región de Murcia, llegando a congregar a más de 1.500 personas, según datos de la Subdelegación del Gobierno.
La situación continúa bajo estrecha vigilancia, mientras las autoridades locales y la Guardia Civil permanecen alerta ante la posibilidad de nuevos intentos de celebración.





