El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado la adquisición inminente de un nuevo sistema de «garantía de comunicaciones» destinado a mantener conectados los grandes centros de la región en situaciones de emergencia, como la vivida recientemente con el apagón. Así lo ha comunicado este viernes el presidente autonómico, Emiliano García-Page, durante la inauguración del Centro de Talento y Tecnología de Telefónica en Toledo.
Durante su intervención, García-Page ha comparado el nuevo sistema con el tradicional «teléfono rojo», subrayando su importancia para la seguridad y la continuidad de servicios esenciales. El presidente ha reconocido que Castilla-La Mancha ya disponía de un «modelo de reaseguro», pero ha señalado que presentaba «elementales carencias».
En palabras de García-Page, «tener que suspender operaciones o dejar de hacer transfusiones de sangre es de altísimo riesgo. Mejor aprender de los defectos». Con esta medida, el Ejecutivo regional busca evitar que situaciones críticas como las derivadas de un fallo en las comunicaciones puedan poner en peligro la atención sanitaria y otros servicios fundamentales.
La decisión de reforzar la infraestructura de comunicaciones llega tras la experiencia del reciente apagón, que puso de manifiesto la necesidad de contar con sistemas más robustos y fiables. El nuevo modelo, cuya adquisición está prevista para la próxima semana, pretende garantizar que los grandes centros de la región permanezcan conectados en todo momento, incluso en circunstancias adversas.
