La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha advertido de la situación que atraviesan los órganos judiciales de la provincia, con especial incidencia en localidades como Tomelloso, tras la implantación del Nuevo Modelo Organizativo (NUMO) en la Administración de Justicia.
Según el sindicato, los juzgados de Tomelloso se encuentran entre los más afectados por los desajustes derivados de este cambio, junto a otros partidos judiciales de la provincia. Entre los principales problemas señalan la falta de personal en determinadas áreas, la sobrecarga de trabajo en algunas secciones y la disparidad de criterios organizativos.

A estos factores se suman, según CSIF, la escasa formación recibida, la implantación de nuevas aplicaciones informáticas y una financiación insuficiente, lo que estaría repercutiendo directamente en el funcionamiento diario de las oficinas judiciales y en la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía.
El sindicato denuncia que la puesta en marcha del nuevo modelo, tras la Ley de Eficiencia Procesal, se ha realizado con falta de previsión, lo que ha generado una situación que califican de “caótica” en términos generales.
Además, esta situación está afectando tanto a funcionarios como a jueces y letrados, provocando tensión laboral, desmotivación e incluso bajas entre el personal, lo que agrava aún más el funcionamiento de los juzgados.
Desde CSIF reclaman al Ministerio de Justicia que adopte medidas urgentes para corregir estas deficiencias, incluyendo una mayor financiación, la mejora de la formación y la adaptación de los protocolos de trabajo.

