El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en valor los cinco Bienes de Interés Cultural (BIC) relacionados con la Semana Santa en la región, subrayando su importancia como parte del patrimonio cultural y la identidad colectiva. Así lo ha destacado la viceconsejera de Cultura y Deportes, Carmen Teresa Olmedo, durante su asistencia a la representación del Prendimiento en Aldea del Rey (Ciudad Real).
Olmedo ha recordado que estos bienes incluyen la tamborada de Hellín y la de Tobarra (Albacete), el toque manual de campanas en Alustante (Guadalajara), el Juego de las Caras en Calzada de Calatrava (Ciudad Real) y la Semana Santa en su conjunto.
Tradición, identidad y atractivo turístico
Durante su intervención, la viceconsejera ha señalado que “la Semana Santa en Castilla-La Mancha es un reflejo de lo que somos, una tierra diversa, unida por la tradición, la fe y la identidad de nuestros pueblos”, poniendo el acento en el valor cultural y social de estas celebraciones.
Además, ha destacado que a estos reconocimientos se suman una treintena de fiestas declaradas de Interés Turístico Regional, lo que refuerza el atractivo de la comunidad como destino en estas fechas.
Aldea del Rey, escenario del Prendimiento
El acto institucional ha tenido lugar en Aldea del Rey, donde se ha celebrado la representación del Prendimiento, una de las citas destacadas dentro de la Ruta de la Pasión de Calatrava. Este conjunto de celebraciones aspira a obtener la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional y cuenta con el respaldo del Ejecutivo autonómico.
En el evento, Carmen Teresa Olmedo ha estado acompañada por el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Agustín Espinosa, en una jornada que ha servido para reivindicar el peso de las tradiciones de Semana Santa como elemento vertebrador del territorio y motor cultural y turístico.
