El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado este lunes su compromiso de proteger las políticas sociales de la región, especialmente sanidad, educación y bienestar social, ante la posible crisis económica derivada del conflicto en Oriente Próximo.
Durante la inauguración del nuevo centro de salud de Cabanillas del Campo, García-Page afirmó que, aunque se avecinen «épocas de vacas flacas», estas áreas fundamentales serán «puestas a salvo». Además, mostró su confianza en alcanzar un acuerdo con los sindicatos sobre la carrera profesional sanitaria, un tema que está en negociación.
En su intervención, el presidente regional recordó que, pese a la herencia recibida, su gobierno tiene la intención de cumplir con sus compromisos. «Es bueno hablar de lo que había, es bueno comentarlo, es bueno saberlo, sobre todo para no volver a caer, pero nosotros tenemos intención de cumplir», señaló.
En relación con el personal sanitario, García-Page afirmó: «Tenemos intención de cumplir con las condiciones de trabajo que están en conversación con los sindicatos en relación con el personal sanitario». Añadió que «es posible perfectamente conseguir un acuerdo si hay buena intención por todos lados».
El acto de inauguración del centro de salud fue aprovechado por los representantes de los sindicatos de la Junta de Personal del Sescam en Guadalajara para reclamar la reanudación de la carrera profesional sanitaria.
El presidente respondió con un mensaje de prudencia ante la incertidumbre económica: «El escenario de dentro de un año o dentro de dos está un poquito más confuso de lo que a lo mejor podíamos haber previsto incluso en enero ya». Por ello, insistió en la necesidad de «tener una actitud de firmeza para preservar en cualquier escenario los elementos más esenciales de esta sociedad».
Por otro lado, García-Page se refirió al sistema de financiación autonómica, advirtiendo que no aceptará «bajo ningún concepto un sistema que ampare privilegios». En este sentido, subrayó que «no va a haber financiación autonómica si no es solidaria y si no es común». Rechazó la creación de nuevos regímenes especiales que, a su juicio, acabarían siendo costeados por todos los españoles, más allá de los reconocidos constitucionalmente para País Vasco y Navarra.
La comparecencia de García-Page en Cabanillas del Campo, marcada por un tono firme y conciliador, puso de relieve la voluntad del gobierno regional de mantener las políticas sociales pese a las dificultades económicas y la disposición a dialogar para mejorar las condiciones laborales del personal sanitario.




