Con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, Yolanda Susías, responsable del centro Bienestar Ananda, ha repasado su trayectoria empresarial en Tomelloso, un proyecto que este año cumple 18 años de vida y que nació con el objetivo de ofrecer algo diferente dentro del sector de la estética.
Susías explicó que su espíritu emprendedor viene de familia. “En mi casa siempre he visto el trabajo desde dentro. Mi padre siempre ha tenido empresa y eso lo he vivido desde pequeña”, recordó.
Sus primeros pasos laborales llegaron con tan solo 15 años, trabajando junto a su hermana en una panadería familiar. “Ahí aprendí lo que era el trabajo real: días de semana, fines de semana y festivos”, señaló. Fue durante esa etapa cuando descubrió que su vocación estaba en otro ámbito. “Me di cuenta de que lo mío no era la panadería, sino la estética”.
El nacimiento de Bienestar Ananda
Tras formarse primero en peluquería y posteriormente en estética, Yolanda decidió emprender con el apoyo de sus padres. Así nació Bienestar Ananda hace ahora 18 años.
“Mis padres me preguntaron si quería dedicarme a esto y me ayudaron a empezar. Comencé sola, en una habitación, con muy poca gente”, explicó.
Desde el principio tuvo claro que quería diferenciar su negocio. En aquel momento, según recuerda, la estética estaba muy centrada en servicios como depilación, maquillaje o uñas. “Yo quería que la estética fuera una experiencia completa”.
Para lograrlo apostó por introducir marcas nuevas en la ciudad y ofrecer servicios diferentes. Una de las ideas más curiosas fue la incorporación de una sala de spinning dentro del propio centro.
“Quería atraer a gente nueva y pensé que la estética podía ir unida al deporte. Montamos una sala de spinning y a quien venía le ofrecíamos tratamientos o descuentos”, contó. Sin embargo, el crecimiento del negocio hizo que dos años después tuviera que destinar ese espacio a nuevas cabinas de trabajo.
Formación constante y trabajo en equipo
A lo largo de estos años, Susías destaca la importancia de la formación continua para mantenerse al día en un sector en constante evolución.
“Mucha formación para mí y para las chicas. También rodearte de gente del sector para saber por dónde van los tiros”, explicó.
Hoy Bienestar Ananda cuenta con un equipo de ocho personas, algo que para Susías supone una responsabilidad añadida. “Antes estaba sola, pero ahora cuando entro al centro y lo veo lleno con el equipo pienso: esto ya es un pequeño negocio”.
Para ella, una de las claves del éxito es el ambiente de trabajo. “He formado un equipo muy bueno y creo que esa es la base del negocio”.
La importancia de la experiencia del cliente
Más allá de los tratamientos, en Bienestar Ananda ponen especial énfasis en el trato personal y la experiencia de quienes acuden al centro.
“Para mí es fundamental que la gente, cuando pase por la puerta, se sienta como en casa”, señaló. El objetivo es que cada visita sirva también como momento de desconexión. “Que disfruten desde que entran hasta que se van”.
En ese sentido, las experiencias y los tratamientos de bienestar se han convertido en uno de los servicios más demandados. “Ahora se regalan mucho las experiencias. Una hora para ti, sin teléfono y desconectando de todo, vale mucho”.
Un negocio que sigue creciendo
Después de casi dos décadas, el proyecto continúa evolucionando. El centro ha incorporado recientemente nuevas tecnologías y también ha dado el paso de convertirse en centro médico, siempre con la idea de apostar por la naturalidad y el cuidado de la piel.
“Estoy muy enfocada en la terapia regenerativa y en que la gente se cuide de verdad, manteniendo la naturalidad”, explicó.
Mirando al futuro, Susías espera que Bienestar Ananda siga creciendo y que nuevas generaciones de la familia puedan formar parte del proyecto. “Mi sobrina tiene ilusión por trabajar aquí y me gustaría que también cumpliera su sueño dentro del centro”.
Un mensaje para las mujeres emprendedoras
Para el Día de la Mujer, Yolanda quiere lanzar un mensaje a quienes están pensando en emprender.
“El miedo está y es real. Pero si tienes ilusión y ganas de trabajar, hay que tirar para adelante”, afirmó.
Eso sí, recordó que el emprendimiento exige sacrificio. “Los sueños hay que trabajarlos, lucharlos, sudarlos y madrugarlos”.
Para terminar, Susías quiso dedicar unas palabras a las mujeres que la rodean en su día a día: “Quiero mucho a la mujer y me rodeo de mujeres. Les mando un abrazo y un beso a todas las que me ayudan cada día a seguir creciendo con Bienestar Ananda”.







