Los incidentes registrados en el ámbito sanitario de la provincia han aumentado un 35,8 % durante el último año, al pasar de 92 casos en 2024 a 125 en 2025, lo que supone 33 episodios más, según los datos del Registro de Episodios Conflictivos (REC) del Sescam. En este contexto, el centro de salud Tomelloso I Virgen de las Viñas se ha situado como el más conflictivo de la provincia.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha lamentado este repunte y ha advertido de la especial incidencia que tienen estos episodios en el área de Atención Primaria, donde se concentraron 82 de los 125 registros, frente a los 43 contabilizados en Atención Especializada. Los meses de julio y marzo fueron los que acumularon más casos, con 17 incidentes cada uno.
El sindicato ha destacado que el 78 % de las agresiones afectaron a mujeres, lo que evidencia que las trabajadoras sanitarias son las principales víctimas de esta problemática.
Ante esta situación, CSIF volvió a reclamar en la reunión del Observatorio Provincial de la Violencia en el Sescam la creación de la figura de “Centro con mayor peligrosidad”, una medida que ya fue planteada el pasado 16 de diciembre en el Comité de Seguridad y Salud del Área Mancha Centro —que incluye las gerencias de Tomelloso, Manzanares y Alcázar de San Juan— y que contó con el respaldo unánime para elevarla al Comité Central del Sescam.
El delegado de CSIF Sanidad en el Área Mancha Centro, Alberto Rosales, ha defendido que esta figura permitiría dotar de presupuesto específico a los centros con mayor incidencia de agresiones, como herramienta para reforzar la seguridad y frenar una escalada que considera “inadmisible”. En este sentido, ha recordado los recientes episodios ocurridos en centros de salud de la comarca, como el de Argamasilla de Alba.
Además, el sindicato insiste en la necesidad de incorporar de manera urgente vigilantes de seguridad en aquellos centros donde se repiten las agresiones, como medida disuasoria que contribuya a evitar bajas laborales y a reducir el desgaste físico y emocional de los profesionales.
CSIF también ha reclamado campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía y acciones formativas en el ámbito educativo, tanto para escolares como para adolescentes, con el objetivo de prevenir conductas violentas y proteger la integridad del personal sanitario.



