El Gobierno de Castilla-La Mancha reforzará las medidas para que las personas con discapacidad que trabajan en la Administración regional desempeñen su labor en puestos plenamente adaptados a su diversidad funcional, favoreciendo su autonomía y su desarrollo profesional una vez superado el proceso selectivo.
Así lo ha señalado el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante la Comisión de Seguimiento del Proyecto para el impulso de las Unidades de Inclusión de personas con discapacidad en la Administración regional, que ha presidido este lunes.
Ruiz Molina ha subrayado que la inclusión no termina con el acceso al empleo público, sino que es imprescindible actuar también sobre el entorno laboral. “Tenemos que trabajar en el puesto y en las condiciones en las que la persona con discapacidad va a desarrollar sus funciones, para que pueda hacerlo con autonomía y con posibilidades reales de crecimiento profesional”, ha afirmado.
El consejero, acompañado por la presidenta del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad en Castilla-La Mancha (Cermi C-LM), Cristina Gómez, y por el presidente del Grupo Cecap, Andrés Martínez, ha recordado que desde 2015 el Ejecutivo autonómico viene impulsando medidas para facilitar el acceso de este colectivo a la función pública. Entre ellas, la modificación de la Ley de Empleo Público para permitir procesos selectivos específicos, la adaptación de exámenes y temarios y su traducción a lectura fácil.
Gracias a este modelo, actualmente trabajan en la Administración regional un centenar de funcionarios y funcionarias con discapacidad intelectual. Además, en septiembre se celebraron pruebas para cubrir 46 nuevas plazas, cuyo proceso de selección se encuentra en su fase final, y en la Oferta de Empleo Público de 2025 se han reservado 61 plazas para este colectivo en distintos ámbitos de la Administración.
No obstante, Ruiz Molina ha reconocido que, pese al éxito del sistema de acceso, es necesario “dar una vuelta de tuerca” para garantizar que estas personas ocupan el puesto más adecuado a sus capacidades. De ahí el impulso a las Unidades de Inclusión, una experiencia piloto desarrollada en colaboración con Cecap, que permitirá evaluar y mejorar la adaptación una vez incorporados al puesto de trabajo.
Desde el Cermi, su presidenta ha valorado positivamente el recorrido realizado, destacando la importancia de contar con procesos selectivos adaptados, pero ha incidido en que la inclusión debe continuar en el día a día laboral. En este sentido, ha reclamado fomentar una cultura inclusiva entre el conjunto de la plantilla, basada en el respeto mutuo y el trabajo colaborativo.
Por su parte, el presidente de Cecap ha felicitado al Gobierno regional por avanzar en una estrategia de inclusión laboral pionera en España en el acceso al empleo público de personas con discapacidad intelectual, subrayando el papel de la entidad como apoyo técnico en el diseño y puesta en marcha de las Unidades de Inclusión.




