La línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona recupera su operativa habitual después de que Adif haya reparado una rotura en la vía a la altura de l’Espluga de Francolí (Tarragona), detectada el pasado domingo por la noche por un maquinista.
Tras la incidencia, la velocidad máxima permitida se redujo drásticamente a 80 kilómetros por hora, lo que provocó retrasos en algunos servicios. Sin embargo, Adif ha elevado ya el límite a 230 km/h, tras los trabajos de inspección y reparación realizados por el Área de Mantenimiento de Alta Velocidad.
Según fuentes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a partir de mañana está previsto que se recupere por completo la velocidad máxima habitual en esta línea, fijada en 300 kilómetros por hora.
Esta actuación permite normalizar la circulación en uno de los corredores ferroviarios más importantes del país, clave en las comunicaciones entre el centro y el noreste peninsular.


