El paso de la borrasca Ingrid por la Península ha provocado diversas incidencias en la red ferroviaria nacional, algunas de ellas con consecuencias directas en Castilla-La Mancha. Una de las más destacadas se ha producido en el tramo ferroviario entre Guadalmez-Los Pedroches (Ciudad Real) y Cabeza del Buey (Badajoz), donde un tren ha chocado con cuatro postes caídos sobre las vías.
El accidente ha tenido lugar en el kilómetro 321,3 de la línea y ha causado la rotura de la luna delantera del tren. Afortunadamente, no ha habido heridos, ya que el maquinista logró frenar a tiempo y retroceder el convoy. Como medida de seguridad, Adif ha suspendido temporalmente la circulación en la línea Mérida–Puertollano.
Aunque esta ha sido la incidencia más relevante en Castilla-La Mancha, el impacto del temporal ha afectado a otros puntos del país. En Córdoba, la línea entre Montoro y Villa del Río también permanece cerrada por acumulación de agua, mientras que la caída de árboles ha bloqueado otras conexiones ferroviarias, como la Lugo-Monforte (Galicia) o la línea Gijón-Cudillero (Asturias), donde se ha activado un servicio alternativo por carretera.
Además, entre Canabal y Os Peares (Ourense-Monforte de Lemos) se ha interrumpido la circulación por una avería en la catenaria, y entre Reus y Riba-Roja d’Ebre (línea Zaragoza-Reus), las intensas lluvias han obligado a cortar la vía por la acumulación de agua.
En Asturias, también se vieron afectadas las cercanías entre Ablaña y Olloniego, donde el jueves hubo un desprendimiento de piedras sobre la infraestructura. Aunque este viernes la circulación ya ha sido restablecida, durante varias horas fue necesario habilitar autobuses para mantener la movilidad de los viajeros.
Fuentes del sector ferroviario han señalado que estos incidentes son relativamente frecuentes en situaciones de temporal como la actual. Sin embargo, tras varios accidentes graves registrados recientemente, se está prestando una atención más rigurosa a este tipo de eventos.




