La Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) ha encendido las alarmas ante el enfoque del borrador del nuevo Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadiana (2028-2033), actualmente en fase de información pública. En su primera Junta Directiva del año, celebrada esta semana en Madridejos (Toledo), los representantes del regadío de Castilla-La Mancha expresaron su rechazo al carácter «altamente restrictivo» del documento propuesto por la Administración hidráulica.
Uno de los puntos más conflictivos del texto, según FERGUALT, es el que aborda la gestión sostenible de las aguas subterráneas en el Alto Guadiana, un aspecto que, aseguran, acentúa aún más las limitaciones que los regantes de la región llevan años soportando. También mostraron preocupación por el apartado relacionado con la contaminación difusa de origen agrario, lo que incrementa la incertidumbre sobre el futuro de las explotaciones de regadío en Castilla-La Mancha.
Desde la Federación denuncian que el documento no plantea alternativas equilibradas, sino que se centra en reducir la demanda de agua y limitar la superficie regable, sin valorar el impacto que ello puede tener en el tejido socioeconómico de la región.
Peligro de perder derechos de agua
FERGUALT ha manifestado su profunda preocupación ante la posibilidad de que el nuevo Plan contemple medidas para facilitar la extinción de derechos de uso del agua, incluso a través de cambios legislativos que podrían suponer la eliminación de garantías como la defensa o audiencia previa de los titulares.
Ante esta amenaza, la Federación ha decidido unificar esfuerzos entre las distintas Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas (CUAS) del Alto Guadiana para defender los derechos actuales de uso y garantizar la viabilidad económica y social de las explotaciones agrarias en el territorio castellanomanchego.
Acciones legales y búsqueda de apoyos
Como respuesta, se ha constituido un grupo de trabajo técnico y jurídico, que se encargará de analizar el documento en profundidad y redactar un escrito de alegaciones que será presentado ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
Además, FERGUALT iniciará una ronda de contactos institucionales y sectoriales para recabar apoyos. En la hoja de ruta está prevista la colaboración con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, así como con organizaciones agrarias y cooperativas, a fin de crear un frente común que permita preservar los derechos históricos del regadío en la región.
Desde la Federación insisten en que el desarrollo rural y agrícola de Castilla-La Mancha depende en gran medida de una planificación hidrológica equilibrada, que combine la protección del medio ambiente con la supervivencia de las explotaciones y el empleo agrario.





