Castilla-La Mancha afronta un grave problema logístico de cara a las próximas oposiciones al Cuerpo de Maestros, previstas para el 20 de junio, a raíz de la decisión del Gobierno regional de no habilitar tribunales de todas las especialidades en cada provincia. Esta medida, según ha denunciado el sindicato CSIF, está generando precios desorbitados en el alojamiento y una escasez alarmante de plazas hoteleras en varias ciudades donde se concentrarán los exámenes.
El escenario más crítico se vive en Albacete, sede de las pruebas de la especialidad de Educación Primaria, donde la disponibilidad hotelera está prácticamente agotada. El precio por pernoctar la noche del 19 de junio, previa a la jornada de exámenes, supera en muchos casos los 900 euros por apartamento, y se han llegado a ofertar incluso autocaravanas como alternativa de alojamiento ante la falta de opciones convencionales.
En Toledo, donde se celebrará la oposición de Educación Infantil, la situación es algo menos tensa por contar con una planta hotelera más amplia, aunque los precios medios también se sitúan por encima de los 250 euros por noche, una cifra muy superior a la habitual para esa época del año.
Las oposiciones también se llevarán a cabo en Cuenca (Educación Física y Audición y Lenguaje), Guadalajara (Pedagogía Terapéutica y Francés) y Ciudad Real (Inglés y Música). En estas tres ciudades, la ocupación hotelera está prácticamente completa, lo que obliga a muchos opositores a buscar alojamiento en municipios cercanos o incluso asumir el riesgo de viajar el mismo día del examen, con las complicaciones que eso implica.
Desde CSIF, sindicato mayoritario en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha, se insiste en que esta concentración de sedes por especialidad ha provocado una sobrecarga en la demanda de alojamiento que los hoteles no pueden asumir, disparando los precios y añadiendo una presión económica y organizativa innecesaria para los aspirantes.
“La falta de previsión por parte de la Junta está afectando directamente al bienestar y la preparación de miles de opositores”, denuncia el sindicato, que reclama que se distribuyan los tribunales de todas las especialidades por las cinco provincias para evitar este tipo de situaciones y facilitar el acceso en condiciones más equitativas.
Aunque CSIF valora positivamente que en esta convocatoria los docentes interinos no estén obligados a presentarse a la oposición para permanecer en bolsa —una reivindicación histórica del sindicato desde 2022—, consideran que la Administración sigue fallando al no contemplar la descentralización de las pruebas como una opción viable y necesaria.
El sindicato insiste en que esta situación no solo tiene un impacto económico desproporcionado en los opositores, sino que también aumenta su estrés en una prueba crucial para su futuro profesional, haciendo más difícil aún superar un proceso ya de por sí exigente.





