El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha defendido este jueves en las Cortes de Castilla-La Mancha los acuerdos entre la Unión Europea y Mercosur, que considera como una oportunidad de crecimiento que «favorecerá» a la región tras la supresión de aranceles y la aplicación de cláusulas de salvaguardia, frente a la oposición de PP y Vox, que han exigido la «suspensión inmediata» de los acuerdos, al apuntar que perjudicarán gravemente la integridad del sector agropecuario con la «competencia desleal» de modelos agrarios que no cumplen con las «férreas» normativas europeas.
En el transcurso del pleno de las Cortes, Martínez Lizan, ha esgrimido que la supresión de aranceles y la liberalización del comercio entre las dos zonas contribuirá a la generación de oportunidades para los productos de calidad castellanomanchegos, merced, entre otros argumentos, a la cláusula de salvaguardia que establece la suspensión del tránsito cuando se detecte una distorsión del 5 % en los mercados.
Tras reconocer que las consecuencias de este acuerdo están en su mesa de trabajo y advertir que se deberá exigir que se cumplan las cláusulas espejo, ha recordado que productos emblemáticos para Castilla-La Mancha como el vino, el aceite o el queso se verán beneficiados por la reducción de los aranceles y la aplicación de una especial protección de denominaciones de origen en el caso del Queso Manchego.
A su juicio, la oposición solamente está vendiendo «miedo» para conseguir un rédito político, sin haber estudiado seriamente los contenidos de un acuerdo «que ha sido negociado durante 25 años».
Para Martínez Lizan, las condiciones de temporalidad de los productos entre continentes que están en hemisferios diferentes amortiguarán la competencia de los mercados, mientras que los términos del acuerdo regulan con más detenimiento las importaciones de ternera o de arroz, que en todo caso considera que no se verán afectadas por la «gran calidad» del producto nacional.
El titular de Agricultura ha recordado asimismo que el acuerdo cuenta con el beneplácito de numerosas asociaciones de productores y de empresas, al tiempo que ha aclarado que la entrada de productos de estos mercados seguirá estando controlada por múltiples barreras, incluidas las que atañen al máximo de residuos.
«¿De verdad creen que nos vamos a envenenar simplemente por la entrada de productos que, no olvidemos, están llegando a nuestras tiendas de toda la vida y además en contextos con menos regulación?», se ha preguntado, mostrando una actitud optimista ante los acuerdos con Mercosur, si bien ha enfatizado que el Gobierno regional seguirá reivindicando, como ha hecho hasta ahora, que se cumplan las cláusulas espejo para evitar perjuicios a los productos castellanomanchegos.
PP:»UNA CONDENA A COMPETIR EN DESIGUALDAD»
De su lado, el parlamentario ‘popular’ Santiago Lucas-Torres ha exigido la «suspensión inmediata» del acuerdo porque «supone una amenaza directa para la supervivencia del campo castellanomanchego y europeo». «No se puede avanzar en ningún acuerdo comercial mientras los agricultores y ganaderos europeos producen con las normas más exigentes del mundo y se permite la entrada de productos de terceros países que no cumplen esas mismas reglas, ya que eso no es comercio justo, es una condena al campo», ha dicho durante su intervención en el pleno de las Cortes regionales.
Ha reclamado al Gobierno de España y a las instituciones europeas que incorporen de forma «inmediata, expresa y vinculante» todas las demandas del sector agrario, «mediante cláusulas espejo reales, controlables y ejecutables», ya que el impacto del acuerdo «se concentra especialmente en el sector agroalimentario, afectando de lleno a la agricultura extensiva, la ganadería, los cereales, la horticultura y el tejido cooperativo e industrial asociado».
A su juicio, los países de Mercosur «producen con fitosanitarios prohibidos en la UE, estándares medioambientales más laxos, menores costes laborales, controles sanitarios no equiparables y prácticas prohibidas en Europa, lo que genera una competencia desleal inaceptable», y ha advertido de que esta desigualdad se agrava en el ámbito ganadero.
VOX: «UN GOLPE AL CORAZÓN DE C-LM»
Por su parte, el presidente del Grupo Parlamentario de Vox, David Moreno, ha defendido la Proposición No de Ley presentada por su formación, que califica el acuerdo con Mercosur como «un asunto de máxima gravedad para la región», al tiempo que ha reiterado su rechazo «total, frontal y sin complejos» a un pacto que «supone un golpe directo al corazón económico y social de Castilla-La Mancha».
David Moreno ha denunciado que este acuerdo de libre comercio «vende al campo español como moneda de cambio de los burócratas de Bruselas» y supone una «traición directa a sus trabajadores». «El resultado será más pueblos vacíos, más explotaciones cerradas y más abandono rural», ha advertido, no sin subrayar que «no se trata de un debate ideológico, sino de una decisión que afecta a más de 82.000 explotaciones agrarias en Castilla-La Mancha, a más de 70.000 empleos directos de un sector que representa cerca del 18 % del PIB regional».
En este contexto, Moreno ha señalado al «bipartidismo» de PSOE y PP, a los que ha acusado de haber pactado este acuerdo durante más de 25 años «a espaldas de los europeos, del mismo modo que han pactado a puerta cerrada el aumento de diputados o las paguitas VIP en Castilla-La Mancha».
PSOE DESTACA LAS CONTRADICCIONES DE VOX Y PP
El diputado socialista Antonio Sánchez ha puesto de manifiesto la «contradicción» de que Vox rechace un acuerdo rubricado por Meloni en Italia y votado a favor por los dirigentes del Partido Popular en el Parlamento Europeo.
Para el parlamentario socialista, el entendimiento con Mercosur abre las puertas de un mercado de 270 millones de consumidores y oportunidades de negocio «gracias a la excelente calidad de los productos castellanomanchegos, que se podrán vender con menos barreras», sin olvidarse, a su juicio, de que la seguridad jurídica diversificará los riesgos de los mercados frente a la cada vez más pujante competencia de Estados Unidos y China.
El debate de este punto ha concluido con el rechazo de las resoluciones de PP y Vox, y aprobación de la resolución del PSOE -con sus únicos votos, la abstención del PP y el rechazo de Vox-, que instaba, entre otras, al Gobierno de España a colaborar con el regional «para garantizar la aplicación efectiva de cláusulas de salvaguarda, contingentes y mecanismos de revisión ante posibles impactos negativos en los mercados agrarios.
También pedía reforzar las políticas de acompañamiento al sector agrario y agroalimentario regional y velar por el cumplimiento estricto de los estándares europeos en materia de seguridad alimentaria, sanidad vegetal, bienestar animal y sostenibilidad medioambiental, garantizando la igualdad de condiciones entre los productos europeos y los procedentes de terceros países, y reforzar los mecanismos de apoyo y compensación al sector agrario, en coordinación con las comunidades autónomas, ante posibles desequilibrios derivados de la aplicación.





