«Las ciudades tienen que ser para los ciudadanos, no para los vehículos», afirma la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. “Es muy difícil encontrar soluciones reales a las emisiones de gases de efecto invernadero y al cambio climático si no afrontamos con seriedad el cambio en nuestros patrones de movilidad”. Y sigue “necesitamos desplazarnos en ferrocarril, calles peatonalizadas, disponibles para las bicis… No como una alternativa excepcional, sino como algo normalizado. Esto va a modificar enormemente nuestras costumbres, pero también nuestro modelo industrial”.

Estamos en un momento clave para la redefinición de nuestra ciudad y nuestra comarca. Las localidades de nuestro alrededor nos llevan mucha ventaja. Y para ponerse a nivel no hay más solución que correr más deprisa. Por ello modificar nuestro estilo de movilidad es trascendental. De ahí la necesidad de presentar proyectos para obtener fondos europeos que ayuden a avanzar rápidamente en una movilidad distinta.

Proyecto para la Integración de la comarca de Tomelloso en la Red Nacional de Ferrocarril



Sergio Vázquez Torrón, Secretario General de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, afirma que “…las nuevas demandas en el campo de la movilidad exigen plantear un nuevo enfoque en la política de infraestructuras para incrementar la cuota modal del ferrocarril en pasajeros y mercancías” teniendo en cuenta que su participación en el mercado español es cinco veces menor que la media europea. “Si no incrementamos la cuota modal del ferrocarril en pasajeros y mercancías, no podremos conseguir avances significativos en la reducción de emisiones del sector transporte, que representa el 27% del total en España”… “Ahí tenemos ahora una oportunidad, porque el ferrocarril conecta al 100% con el espíritu de los fondos de reconstrucción europeos, al ser una palanca decisiva para la transición ecológica” (Cinco Días 04-08-2020)

Según Pedro Saura, Secretario de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el actual Gobierno de España –contrariamente a como actúo el Gobierno de 2012-  va a “instrumentar una política de inversión contracíclica” en materia de infraestructura de transporte ya que “tendremos recursos para financiarla, por primera vez mutualizada entre los Estados miembros. Pero además los tendremos a un coste muy barato”. “Salir de la crisis” y “transformar al país” para construir la España del futuro. Pedro Saura lo confirma: “Una política de inversión contracíclica que tenga al transporte y la vivienda como ejes centrales es, sin duda, una de las mejores armas para conjurar esta crisis” (El País, 06-09-2020).

El transporte ferroviario de pasajeros en España alcanza una cuota modal del 5,2% lejos de la cuota modal media europea (6,55%).

Para el año 2.030, la unión Europea se propone lograr una transferencia  superior al 30%, tanto de pasajeros como de mercancías, del transporte por carretera al ferroviario, en distancias interurbanas. En 2050 más del 50%, de mercancías y viajeros deben viajar en ferrocarril,  logrando así una reducción del 60% de las emisiones de GEIs del transporte de aquí a esa fecha.

El periódico El País, en su editorial del 06-05-2019 propone que “Para cerrar la brecha entre comunidades es necesario aumentar la inversión pública en infraestructuras… pues la densidad de las redes de transporte es más baja en las comunidades con menos crecimiento”.  En estas Comunidades (Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Asturias, determinadas zonas de Murcia…) es donde se está produciendo el fenómeno de la “España vacía”, abandono de pequeñas y medianas localidades por falta de oportunidades y de servicios. Hay incluso cabeceras de comarca, como Tomelloso, Valdepeñas, Villarrobledo… y capitales de provincia que pierden población desde hace varios años. La dotación de servicios ferroviarios puede invertir esa tendencia. Hay que destacar que más del 80% de las operaciones ferroviarias españolas se realizan ya con energía eléctrica.

En Francia se elimina el IVA al transporte de mercancías por ferrocarril y se crean nuevas líneas en lo que su primer ministro ha denominado “Plan de reconquista del ferrocarril”. En Suiza se acaba de terminar el mayor túnel ferroviario bajo los Alpes, que permitirá la circulación de trenes directos desde Amberes, en Holanda, hasta la ciudad italiana de Génova. En España se proyectan plataformas logísticas, conclusión de las líneas de alta velocidad pendientes y mejoras en territorios discriminados como Teruel y Extremadura.  Europa está en marcha para adaptar el continente a la emergencia climática que sufrimos: cambios profundos en la industria y en la agricultura, traspaso de los viajes  interiores desde el avión al ferrocarril… movilidad radicalmente diferente. Nuestra comarca no puede quedarse al margen.



El gobierno regional se ha mostrado receptivo a la integración de Tomelloso y Argamasilla de Alba en la red nacional de ferrocarril y dice que así se lo ha solicitado al Ministerio de Fomento. Visto las veces que nos han engañado con promesas incumplidas, los dos ayuntamientos, pueden encargar varios estudios técnicos preliminares que avalen la necesidad urgente de dicha integración. Ya sea con un ramal que saliendo de Alcázar, pase por Tomelloso-Argamasilla y se reenganche en Cinco Casas, ya sea con un ramal que salga desde la estación de Socuéllamos, pase por Tomelloso-Argamasilla y se reenganche en Cinco Casas. Cualquiera de estos dos “ramales” nos integraría plenamente en la red nacional de ferrocarril.

Como afirman el Secretario de Estado de Transportes y el Secretario General de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, ahora es el momento: “el ferrocarril conecta al 100% con el espíritu de los fondos de reconstrucción europeos, al ser una palanca decisiva para la transición ecológica”. La Ministra de Transición Ecológica Teresa Ribera afirma: “El tren forma parte de las soluciones electrificables más sencillas y versátiles para las áreas metropolitanas y la conexión interurbana de media y larga distancia…  va a haber un resurgir del ferrocarril”

Pues bien, Ayuntamientos de Tomelloso y Argamasilla, realicen estudios previos pertinentes y apoyen con datos la petición de la Junta de Comunidades. Y recuerden: Zona de Inversión Prioritaria. Las autoridades europeas otorgarán sin duda financiación para la realización de esta obra. Claro, hay que solicitarla con un proyecto serio y bien elaborado. El escrito que realizó la Comisión por el Ferrocarril (compuesta por los dos Ayuntamientos, la Asociación Comarcal de Empresarios, todos los partidos políticos de la comarca, la Plataforma Ciudadana y la Asociación de Amigos del Ferrocarril) podría ser una buena base para ese proyecto.

Como escribió el  admirable Félix Grande en el libro de firmas por el ferrocarril que organizó la Plataforma: “Deseo que quien corresponda no defraude a un pueblo que no defrauda nunca”.

Proyectos para crear redes locales de carril-bici que disminuyan drásticamente el uso del vehículo a motor

Puede que esto nos moleste a los conductores, pero la  obligación de reducir contaminación y el CO2 que emite el vehículo de combustible es ya una política europea irreversible. ¿Qué mejor opción que crear carriles-bici por toda la ciudad? Y no se trata de circular por calles escondidas: sáquese a la luz la bicicleta en una ciudad llana y sin cuestas, dándole visibilidad en las mejores calles de la ciudad. Si hay que eliminar plazas de parking de pago, hágase.

Se pueden crear zonas de aparcamiento vigiladas, montar un taller permanente de marcado de bicicletas para disuadir del robo, acordar con los centros educativos premios y compensaciones por el uso masivo de la bici por parte de los escolares.  Eso sí, carriles bici seguros, creando una red perfectamente conectada, no dispersos y que den acceso a todas las infraestructuras deportivas, educativas, culturales y de comercio de la localidad. ¿A alguien se le ocurriría crear carreteras para coches sin final, sin conexión entre ellas? Naturalmente debería modificarse la ordenanza de tráfico de modo que las bicicletas en cruces y semáforos tengan siempre prioridad sobre el vehículo a motor.

El establecimiento de un carril bici Tomelloso-Argamasilla sería también muy conveniente. Aquí puede entenderse mejor este tipo de proyectos https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2020-10-27/carriles-bici-la-respuesta-de-las-ciudades-ante-la-pandemia.html

Proyectos para instalar electrolineras repartidas por la ciudad para facilitar el cambio al vehículo eléctrico

Hay que dar todos los datos a la ciudadanía: los vehículos de combustible–tanto de gasolina como diesel- tienen los días contados. En algunos países nórdicos en 2.025 ya no se podrán vender coches nuevos de combustible. En Gran Bretaña se ha aprobado que en 2.030 quede prohibida la venta de todo tipo de vehículos de combustión: gasolina, diésel, híbridoshíbridos enchufables y de gas. En California y Canadá la prohibición será en 2.035…  La UE como tal no ha marcado una fecha, pero se considera “indispensable” la transición hacia el vehículo cero emisiones y, sin aventurarse a dar una fecha concreta, los Comisarios señalan que la era de los motores diésel y gasolina terminará antes de lo que se piensa por razones medioambientales. 

La ministra Teresa Ribera confirma: “Hay muchas instituciones que calculan que para el año 2023 o 2024 habrá paridad de compra: la posibilidad de adquirir un vehículo eléctrico prácticamente al mismo precio al que se adquiere un vehículo tradicional. Eso va a marcar la diferencia”.

En Francia, un estudio realizado por el Observatorio de Vehículos de Empresa teniendo en cuenta el coste total del vehículo  (precio de compra, costes financieros, valor de reventa esperado, consumo, costes de mantenimiento, seguros, impuestos y cargas sociales) demuestra que el Peugeot 208 eléctrico, hoy, tiene costes inferiores a los modelos de gasolina o diesel, sea cual sea el número de kilómetros realizados. En Francia este modelo cuesta 7.000 euros más que el modelo diesel, pero el coste por kilómetro es de 0,253 euros frente a los 0,281 del diesel y los 0,310 de la versión gasolina. Para los demás eléctricos los datos son parecidos.

Es evidente que es imposible sustituir todos los coches de motor térmico por coches eléctricos: no hay litio en el mundo que permita ese cambio. Por tanto el número total de vehículos en circulación va a disminuir. Pero si los que queden son eléctricos mucho mejor.

Repsol ya ha empezado a instalar puntos de recarga eléctrica en algunas de sus gasolineras. Nuestro ayuntamiento podría acordar la instalación de puntos de recarga con comercios, distribuidores de combustible, grandes empresas, etc. Esto ayudaría a crear una red que facilitara la circulación de estos vehículos en nuestra ciudad, reduciendo al mismo tiempo el número de coches térmicos y la subsiguiente contaminación.

Proyectos para aumentar la flota de microbuses de transporte público, preferentemente eléctricos o de hidrógeno (de los 2 hay ya en funcionamiento en diversos países).

Para reducir el uso del coche de combustible es imprescindible ofrecer a la ciudadanía alternativas inteligentes.  Nuestro ayuntamiento tiene capacidad para, por sí o en concesión, crear una flota de microbuses eléctricos que enlazaran las diferentes infraestructuras y servicios de la localidad: centros educativos, zonas comerciales, industrias, hospital y centros de salud… Y la mejor opción sería que ese transporte fuera gratuito, con algún tipo de tarjeta o artilugio informático que ayudara al rediseño de trayectos y frecuencias de paso.

Con la digitalización que hay en nuestro país, con la red de fibra óptica  y con las empresas informática punteras que existen en Tomelloso, no debería ser difícil crear un Centro de Movilidad que estudiara cómo nos movemos en la ciudad y ofreciera alternativas ingeniosas para reducir las emisiones de CO2 al mismo tiempo que se mejora la calidad de vida de la ciudadanía.

Sería una tomadura de pelo que los millones de euros para la reconstrucción que vendrán de Europa llegaran a mil sitios, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía, y nuestra comarca se quedara al margen. El listado de proyectos que pueden presentar nuestros ayuntamientos no es exhaustivo: hay muchas más cosas que se pueden hacer para obtener ayudas europeas y favorecer a los vecinos. Si no hubiera capacidad técnica en el ayuntamiento búsquese, apoyándose en la sociedad civil de la comarca.  Pero hay que ponerse a ello. Ya.

Martín Ruiz Olmedo



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