Interesante y curiosa fue la conferencia ofrecida por el prestigioso médico tomellosero Pedro Menchén Fernández-Pacheco, en el Salón de Actos de la Casa de Castilla La Mancha, organizada por la Asociación Cultural de Tomelloso en Madrid. Comenzó exhibiendo un sello de Antonio López con cuatro de sus pinturas más representativas, que emitió el Servicio Filatélico de Correos el año 2013, para dedicar un especial recuerdo al fallecimiento de la pintora María Moreno, esposa de nuestro paisano y conocido pintor.

Otro recuerdo especial fue para Ovidio Belda, colega recientemente fallecido en una época donde cuatro tomelloseros estaban al frente de cuatro secciones o servicios de Gastroenterología en hospitales de máxima difusión, coincidiendo a veces los cuatro en distintos congresos. A saber: Agustín Belda en el Hospital la Fe de Valencia, Ovidio Belda en el de Virgen del Rocío de Valencia, Jesús De la Santa en el del mismo nombre en Sevilla y el propio Pedro Menchén en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón. A través de su amplia colección filatélica –es socio de la Sociedad Filatélica de Madrid- fue recordando a los asistentes la historia referente al Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Desde el año 1781 tres arquitectos fueron los encargados de su construcción: Ventura Rodríguez, Hermosilla y Sabatini.

La obra que presentó Pedro Menchén es una parte de una colección que se llama franqueo mecánico de hospitales del mundo, con un total de unas seiscientas diapositivas. La afición le llegó por su hermano Pepe. Desde el año 80 empieza su colección, teniendo todos los sellos de Medicina relacionados con enfermedades, hospitales y congresos.

Entrando ya en detalles de la historia del famoso hospital madrileño, explicó que tiene una antigüedad de cuatro siglos y medio. Lo fundó Felipe II gracias a la bula concedida por el Papa Pio V, pues los hospitales al ser creados por órdenes religiosas dependían de la Iglesia. Los ingresos por la gramática de Nebrija o las corridas de la Beneficencia eran parte de la financiación pública para cubrir el presupuesto hospitalario. En 1596 empieza el Hospital General en calle de Santa Isabel. Tres arquitectos diseñan el hospital desde 1781: Ventura Rodríguez, Hermosilla y Sabatini. Nace con una dotabilidad de 1.500 camas, cifra que nunca ha sido superada en su historia. Carlos II en 1689 lleva al Hospital la primera cátedra (de Anatomía). Con la Constitución de 1812 pasa a ser Hospital Provincial de Madrid, dependiendo de la Diputación Provincial.

En 1968 se dispersa el complejo hospitalario, el entonces Hospital Provincial (Instituto Médico Quirúrgico) se traslada a la calle Doctor Esquerdo. denominándose Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco. Con la llegada de la democracia y el estatuto autonómico de Madrid se cambia el nombre, convirtiéndose en Ciudad Sanitaria Provincial. En el año 1996 se transfieren las competencias de Sanidad. Su nombre será el Hospital General Gregorio Marañón, insigne y excelente endocrino, aparte de un hombre dedicado a la literatura y a los ensayos políticos y sociales. En el año 2000 el Hospital decide firmar un convenio con la Universidad Complutense, empezando en este año a denominarse Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

“La tragedia para los filatélicos –apostilló el doctor Menchén- llegó tiempo atrás cuando desaparecen los franquígrafos empezando a franquearse los sellos con un tampón que no dice absolutamente nada, o bien con el franqueo pagado”. La actividad de la propia imprenta del Gregorio Marañón va decreciendo; aun así la colección no está cerrada, Pedro sigue recabando con empeño más documentación, aprovechando sus visitas al que fuera su destino profesional desde el año 1969 hasta el 2015. Como anécdotas destacó que fue él mismo quien recordó a la dirección del Hospital que el pasado año se cumplía en cincuenta aniversario de su definitiva ubicación, diseñando su propia postal a través del Servicio Filatélico de Correos. Tuvo por compañero de profesión y de destino al doctor Iglesias, ginecólogo de la Maternidad sita en la calle O´Donnell, y padre del conocido cantante español Julio Iglesias.

Terminada la conferencia se abrió un coloquio entre invitados y asistentes donde, como era de esperar, salió el tan conocido coronavirus, al que el doctor Menchén dio la justa importancia, dando un mensaje de tranquilidad. Su mayor preocupación, dijo, como coleccionista, era estar a la espera de la emisión de la aparición de sellos conmemorativos relacionados con este virus.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here