Natural de Tomelloso, Víctor Muñoz ha sido agente comercial durante casi toda su carrera profesional. Tras 52 años de vida laboral y unos 43-44 años como comercial, nuestro paisano recibía la Insignia de Honor 2020 del Colegio Oficial de Agentes Comerciales tras convertirse en el trabajador en activo que más años ha desarrollado la profesión en Ciudad Real.

EnTomelloso: ¿cómo has recibido este reconocimiento?



Víctor Muñoz: El año pasado me concedieron esta insignia por estar colegiado y da gusto que te hagan un pequeño reconocimiento. El tiempo pasa y parece que fue ayer cuando empecé, pero ya han pasado tantos años… Siento gratitud por haber hablado con mucha gente y haber estado ahí con el público y el mercado. Da gusto que te den una insignia de colaboración con el Colegio por lo mucho que he trabajado.

ET: ¿Siempre quisiste ser comercial? ¿O empezaste en otro sector?



VM: Empecé en administración y un cambio de empresa me llevó a otra distinta que incluía la venta de maquinaria agrícola y ciclomotores en Argamasilla de Alba. Allí estuve casi 20 años. Siempre he tenido mucha relación con Argamasilla de Alba y Tomelloso. En la crisis del 92, también tuve que cambiarme de empresa y empecé a trabajar con automoción, vehículos ligeros y comerciales.

ET: En estos años, ¿qué productos o servicios has vendido?



VM: Ahora mismo trabajo con turismos, furgonetas, tractores agrícolas, etc. Pero he estado también en el sector de la inmobiliaria. Me ha gustado mucho tener relación con el público, informar de las necesidades y ofrecer el mejor producto para acertar con las compras. Me ha gustado esa ‘cosilla’ de estar con la gente para cubrir sus necesidades. Además, me siento contento y orgulloso de haber estado tantos años trabajando con la gente.

ET: Los comerciales tienen mucho trato con las personas, imagino que te sientes cómodo a la hora de trabajar así.



MV: Sí, porque la gente acude a ti, te pregunta, le sacas las necesidades que tiene. Además, yo siempre he creído en las marcas que he representado. He tenido marcas muy buenas y que me han respaldado. Me siento orgulloso de que mi trayectoria de trabajo haga que haya vendido a tres generaciones: he vendido al abuelo, al padre y al nieto. Da satisfacción ver cómo esa familia vuelve a ti tres veces.

ET: Hace años, un comercial trabajaba sobre todo de puerta a puerta, pero ahora las tecnologías han cambiado el contexto y se realizan muchas ventas por teléfono. ¿Cómo has vivido el cambio de la profesión con los años?



VM: Ha sido raro, porque a mí me gusta el puerta a puerta, hablar presencialmente. Soy de la ‘antigua escuela’: de visitar empresas, de levantar el ánimo de necesidades. Ahora se hace todo por Internet, es todo mucho más frío y las personas vienen informadas. Han llegado a venir ‘con todos los deberes hechos’, así que vienen a pedirte precios y a jugar a la subasta.

Ahora los vendedores parece que están para dar precios, para dar ofertas. Sin embargo, antes vendías el producto, convencías y a lo mejor había cierta diferencia en el precio, pero lo demostrabas con la calidad. Ahora la gente tiene muy claro que quiere algo concreto y van a por el negocio de precios.



Al final, son realidades distintas. Hay muchas más marcas que antes, pero creo que quien va a comprar algo debe palparlo, debe subirse en el vehículo, hacer una prueba de conducción, comodidad, etc.

ET: En su día a día, los profesionales de las ventas tienen que enfrentarse constantemente a recibir ‘Noes’ como respuesta, ¿te afectan o ya estás acostumbrado?

VM: Ya estoy acostumbrado. La gente consulta mucho, está en su derecho. Antigüamente cuando una persona decía que ‘Sí’ era para siempre, pero ahora cambian más de ideas, de marcas. Los clientes van más a por el precio o la financiación. Ahora hay muchos más ‘Noes’ que antes, porque cuando alguien decía que sí lo compraba, lo hacía, y ahora los clientes se lo piensan mucho.

A nivel personal, no me afecta porque no hay que reñir con un cliente que ha dicho que no. Un cliente siempre es cliente: Quizás hoy no ha comprado, pero puede ser que compre dentro de 3-4 años.

ET: ¿Cuáles dirías que son las claves para ser un buen vendedor?

VM: Trabajar mucho, con mucha sinceridad, ser responsable e informar bien. Llevo más de 40 años en la profesión y no me han denunciado por vender algo que no es. Sé que no debo esconderme de nadie. Yo recomiendo hacer un buen trabajo y explicar bien un producto, dar la máxima información y ver que la persona está convencida. Haciendo estas cosas no tienes problemas.

ET: De cara al futuro, y a pocos meses de la jubilación, imagino que te ves trabajando en este sector hasta el final.

VM: Sí, pero ya estoy de asoramiento e información. Es decir, no estoy con ninguna empresa, sino haciendo asesoramiento a cualquier marca o conocido. Les informo de dónde tienen que ir y qué deberían hacer, pero no estoy en activo, solo como colaborador.

Durante su trayectoria profesional, Víctor ha podido comprobar que trabajar como comercial es duro, y tiene muchos sinsabores vinculados a las presiones que existen para lograr unos objetivos mínimos de ventas. Sin embargo, su vocación ha sido clara: «cuando haces ventas y haces algo que te gusta y se te da bien, te llena». Su vocación, trabajo, esfuerzo y sinceridad le han llevado a tener a una vida profesional de la que se siente orgulloso. A pocos meses para su jubilación, podrá echar la vista atrás y recordar con una sonrisa que dedicó gran parte de su tiempo a una labor profesional que le hizo sentirse pleno.



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