retrato de Cristina

Cristina Pérez Escribano, ha hecho doblete —usando una expresión deportiva— en la LXVI Fiesta de las Letras Ciudad. Esta infanteña residente en Tomelloso es la ganadora del Premio Local de Poesía Ángel López Martínez con “El sobre” y  otra obra suya, “El abuelo tiene callos” ha obtenido el Premio Local de Narraciones Félix Grande.



Cristina Pérez lleva escribiendo desde los diez años, pero “la vida me llevó por otros derroteros”. Estudió Ciencias Políticas, Musicología y Piano y ha dado clases de música, últimamente se ha centrado en el oficio de escribir. En 2013 ganó el Premio de Novela corta Dulce Chacón y fue finalista en el Certamen de Letras Hispánicas de la Universidad de Sevilla con la novela: Aurora, Miradoradelunas. Tiene otra novela acabada y está planificando otra.

PREGUNTA: —Ha conseguido los dos premios locales de la Fiesta de las Letras, ¿qué supone para usted?

RESPUESTA: —Para mí supone sobre todo un impulso para continuar trabajando, para continuar formándome, escribir es un oficio duro y poco reconocido en general.

P: —Empecemos por la poesía. “El sobre”, según explicó el jurado, trata de un tema cotidiano, ¿podría explicárnoslo con más detalle?

R: —Se trata de una poesía que escribí a partir de una imagen, de una anécdota, de un recuerdo, es la ansiedad de una mujer que no encuentra el sobre con el dinero del mes y le pide a su hija que le ayude a buscarlo en los cajones y en otros lugares. Esa mujer era mi madre, una mujer imaginativa, tierna y muy comunicativa. Yo utilizo la excusa de ese momento de búsqueda (con nulo resultado, por cierto) para recordar una época y sobre todo la figura de mi madre. Es una poesía narrativa sin ningún tipo de rima, busco el ritmo en la música de las palabras, en la dureza de la enumeración y la concluyo con un aforismo para cerrar el recuerdo. El tema es cotidiano pero lo que quiero comunicar quiere ser sensitivo, profundizar en la memoria, en lo que somos.

P: — “El abuelo tiene callos” ha sido el relato con el que ha ganado el premio Félix Grande. Por el título parece también un asunto familiar. ¿Con qué se va a encontrar el lector?

R: —El lector se encuentra con una conversación telefónica entre dos hermanos porque uno de los dos hermanos está en el extranjero. La hermana que es la que está en el país le pone al día sobre el estado de sus abuelos paternos y hay cosas algo extrañas como que el abuelo no va a visitar a su mujer que está enferma en una residencia porque tiene callos en los pies y no puede andar. Esta es la excusa para hablar de la trayectoria de un hombre y cómo ese hombre se amolda a las distintas etapas de nuestra historia reciente, desde la exigua república hasta nuestros días. Creo que es un relato ágil, divertido, un poco extravagante y con un final abierto. Animo a la gente a que lo lea.

P: —Durante el fallo de los certámenes se explicó que usted era de Infantes, pero que vivía en Tomelloso, ¿nos puede contar su relación con nuestra ciudad?

R: —Sí, por motivos laborales mi familia y yo residimos en Tomelloso desde hace tres años, mi hijo asiste al colegio en esta localidad y yo, la verdad, me encuentro muy bien en esta ciudad.

P: —¿Desde cuándo escribe? ¿Cuándo y por qué le llegó el gusanillo?

R: —Para contestar a esta pregunta me tendría que remontar a mi infancia, a los diez años aproximadamente. Siempre me recuerdo escribiendo en mi casa, poesías, pensamientos, pequeños relatos… luego la vida me llevó por otros derroteros, estudié Ciencias Políticas, Musicología y Piano, di clases de música y mientras todo esto ocurría yo seguía escribiendo pero me faltaba formación, orden, siempre tuve el impulso pero eso por sí solo no es suficiente. Últimamente me he centrado en el oficio y ahí sigo aprendiendo.

P: —¿Dónde se encuentra más cómoda, en la poesía o en el relato?

R: —Yo soy narradora, el género lo siento como un camino por donde transitar. Para contar, para expresar, me parecen útiles todos los géneros: la poesía, el relato, la novela, el ensayo, y me gusta fusionarlos, utilizar retazos de unos y otros en la misma obra. Lo importante es conseguir decir lo que se quiere decir y con la emoción que se quiere transmitir, el género es la vía para conseguir esta quimera, por eso hay que utilizarla lo más libre posible para lograr una obra mejor, más intensa, si esto se consigue o no ya es otra cuestión pero esta es mi vía de trabajo. El lirismo, el pensamiento y lo narrado conforman la obra de arte.

P: —¿Ha ganado más concursos?

R: —Conseguí un premio de relato corto en Villa del Río (Córdoba) con un relato llamado ¿No te acuerdas? del que posteriormente se hizo un cortometraje que se llamó: El sueño del caracol. En 2013 me fue concedido  el Premio de Novela corta Dulce Chacón en su  IX edición en la ciudad de Brunete y fui finalista en el Certamen de Letras Hispánicas de la Universidad de Sevilla, ambos con la novela: Aurora, Miradoradelunas. El pasado año fui finalista del II Certamen de relato breve “Pasión por leer” de la Biblioteca de Castilla-La Mancha por mi relato: El leviatán.

P: —¿Ha publicado su obra? ¿Tiene intención de hacerlo?

R: —La verdad es que he publicado muy poco, siento pudor en un mundo muy saturado de oferta. He publicado en revistas literarias como Quevedalia o la revista Almiar y hace poco tiempo abrí un par de blogs, uno de reseñas literarias y otro de pequeñas apuestas literarias, ambas se pueden encontrar en la red con mi seudónimo: crisdejulia. Respecto a mis novelas, de momento con las condiciones que me han planteado no las he publicado, por otro lado la autopublicación no me acaba de convencer, ya le he dicho que hay demasiada oferta y creo que lo mejor es centrarse en la producción, mejorar, tener una muy buena obra que ofrecer. Lo importante es la obra pero no estoy cerrada por supuesto, a otras propuestas editoriales.

P: —En qué está trabajando actualmente? ¿Qué proyectos tiene?

R: —Tengo otra novela acabada además de la citada aquí y bastantes relatos cortos y poesías. Ahora estoy planificando una novela corta sobre cuatro personajes miembros de una misma familia que están pasando unos días en su casa de la costa. El argumento está por hacerse.

P: —¿Qué opina de la Fiesta de las Letras, una celebración a la literatura que se ha mantenido cerca de 70 años?

R: —Pues, imagínese lo que supuso para mí cuando la conocí, se trata del mayor impulso literario que conozco en la provincia, si se piensa, por ejemplo, que quienes la idearon allá en el 1950, en esos años tan castrados artísticamente, confeccionaron una vía de creación y de difusión inédita y ejemplar, por ejemplo si hacemos una comparativa, la Fiesta de las Letras es una tradición que supera en dos convocatorias nada menos que al Premio Planeta que se creó en el 1952 y que sólo es superada en seis convocatorias por el mítico Premio Nadal que comenzó su andadura en el 1944. Además, las obras que se editan son de buena calidad, yo conozco especialmente las del premio de poesía: “Eladio Caballero”. Son libros muy cálidos, con una edición de bolsillo muy cuidada y a un precio muy asequible. Doy la enhorabuena al pueblo de Tomelloso por mantener esta riqueza cultural y creo que es una Fiesta que debería ser más conocida aún.



Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre