Noticias: yo tuve el ombligo frío

“Los errores mortales II”, por F. Navarro

Recuerdo —tal vez no haga tanto como creo— una época en la que con cierta frecuencia viajaba este servidor tuyo, sentido lector, a Madrid.  Como de vez en cuando hubiese de hacer noche en la capital de las Españas una amistad nos recomendó un coqueto hotelito que estaba en una callecita del barrio de Salamanca. La entrada estaba, como en casi todos, en un chaflán. Al interior se pasaba gracias a una puerta giratoria. Entonces, desgraciadamente, ya estaba equipada con un sistema de células que hacía que se pusiese a dar vueltas sola cuando embarcaba alguien. El albergue, a pesar...