Salones Epilogo

▶️▶️ síguenos en Telegram ◀️◀️

poder

Cuando aludo al “poder” no pretendo hacerlo en la acepción de dominio o sometimiento de unos sobre otros. En este sentido se han igualado bastante los centenos aunque todavía existan muchas diferencias, pero “lo feudal” pasó a la historia. Quiero referirme al sentido que le damos como posibilidad de realizar algo, al poder material y físico del hombre; al poder de su libertad.


Bodegas Verum

A nadie se le escapa que hemos tenido mucha suerte con haber nacido en “este siglo”; no sabemos si aquellos que nazcan más adelante tendrán la misma, peor o mejor suerte que eso está por ver.

Este nivel de posibilidades que el hombre ha conseguido se debe a un importante avance tecnológico en todos los sectores de sus actividades, sobre manera en las ciencias positivas y  medicina. Y es que estamos en la era de lo puramente práctico y productivo, de aquello que es útil y proporciona resultados inmediatos; esa es la “filosofía” subyacente del hombre actual.


Advertisement

Estas conquistas han hecho que el hombre de hoy quede “ensimismado” con sus logros. Cuando cada mañana inicia la jornada seguro y decidido, dispuesto a comerse el mundo y a los demás si hace falta, convencido de que puede hacer cosas por difíciles que parezcan no hay norma que pueda con él;  cuando al final de la jornada regresa al lugar del que salió, se detiene ante el espejo y con un guiño se dice así mismo, “eres cojonudo tío”.

El hombre de hoy puede realizar muchas cosas, aquello que su intelecto y las circunstancias le permiten. Pretende hacer lo que quiere y en un alto porcentaje de casos lo consigue. Y si no realiza más cosas es porque materialmente no puede hacerlas. No hay más tamices que filtrar ni más exámenes que superar, es la pura posibilidad material y física la que decide. Es el logro de su libertad, de la suficiencia personal.

Dipu CR  – Campaña yo compro aquí, yo vivo aquí

Ahora bien, la pregunta de fondo bien puede ser: Todo lo que alguien puede, quiere o le dejan hacer ¿debe hacerlo?  En esta dinámica  el individuo se topa necesariamente con las leyes que imperan en el momento, muchas de ellas discutibles, cambiantes y salvables, pero en todo caso impuestas y a veces engorrosas para cumplir; sobre todo cuando recortan las querencias propias y es que al ser medidas ajenas al deseo individualidad, bien las criticamos, las ignoramos o pensamos que han sido hechas para los demás.

Es ahí donde surge la siguiente cuestión; Nada que no nazca del convencimiento interior, de la ética de las ideas y del comportamiento podrá ser asumido públicamente.


Bogas Bus

¿Qué prevalece en nuestra conducta, en nuestros actos: lo que podemos, lo que nos dejan o lo que debemos hacer? Muchos de los problemas de comportamiento del hombre positivo, seguro de sí mismo son consecuencia de su autosuficiencia frente a lo legal y sobre todo ante lo ético.

Podemos, queremos y debemos hacer, un trinomio que debería ser homogéneo pero en el que hoy creo, prevalecen los dos primeros monomios; sin embargo es el tercero el que da sentido a nuestra relación con los demás, a lo público. Y es que el “deber hacer propio” tendría que coincidir con “el poder y querer hacer ajeno”. De lo contrario volveríamos a esa selva de la que intentamos huir, a la ley del más fuerte, pero no la del mejor.

▶️▶️ síguenos en Telegram ◀️◀️


EUROCAJA RURAL PIE


Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here