Las emociones, por Miguel Ángel Bernao

Habría que darse cuenta que, el único conocimiento incorpóreo es el estado irracional del ánimo,

Cuando ya no esté y me recuerdes, por Miguel Ángel Bernao

Cuando ya no esté y me recuerdes, la tristeza habrá secado sus lágrimas en el infierno

Para amarte, por Miguel Ángel Bernao

Para amarte, tan solo necesito que se encuentren nuestros cuerpos,

Te fuiste, por Miguel Ángel Bernao

Hierve la sangre en este frío cansino que se encaja en la piel de mis arrugas,

Momentos suspendidos, por Miguel Ángel Bernao

Todo nos lleva al encuentro de lo desconocido,

La falta, por Miguel Ángel Berrnao

La posteridad nunca reconocerá mi falta,

Como el que espera …, por Miguel Ángel Bernao

Como el que espera, sentado en la arena que el mar dispense las olas y entre ellas,

Parece que deseabas que escribiera para ti, por Miguel Ángel Bernao

Parece que deseabas que escribiera para ti, sentí tu aliento en el zaguán austero de mi desvelo

¡Llegarán!, por Miguel Ángel Bernao

Veremos el engendro de las oscuras noches caer en la sombra de nuestros altos cipreses, a media tarde, entre el regocijo del crepúsculo, y pálidos, acaso estupefactos y llenos de umbría descenderemos al abismo de nuestros silencios. Supuesto el...

Quizá tendremos que llorar los momentos, por Miguel Ángel Bernao

Quizá tendremos que llorar los momentos olvidados aunque el corazón detenga su latido y el silencio hable,