La vida en vino

Hola a tod@s. Bienvenidos a un rinconcito de mi mundo. Mi nombre es Maria José y nací en el corazón de La Mancha. Mis padres, mis abuelos y toda mi familia procedemos de una cuidad llamada Tomelloso. El centro de la vida de los tomelloseros, de la de mi familia y de la mía siempre ha sido el vino. Tenemos la Cooperativa vitivinícola más grande de Europa y la segunda del Mundo. Es difícil encontrarte aquí a alguien que no sepa lo que es un racimo. Hasta nuestra patrona, la Santísima Virgen de las Viñas lleva a la vid colgada de su nombre.

Aquí, cuando es vendimia el pueblo se paraliza. Todo el mundo está pendiente de cómo se desarrollan los acontecimientos y cada uno de nosotros nos volvemos “un poquito” expertos en el tema. Yo no soy experta en vino, ni mucho menos. Pero en mi casa nunca ha faltado una botella y eso, quieras o no, te marca.

Este blog lo abro con el objetivo de rendir tributo a mi tierra y a los hombres y mujeres valientes que levantaron de ella un fruto milenario. A todos los que han luchado por que se reconozca la D. O. La Mancha y a los que con sus propias manos han hecho que Tomelloso sea hoy una de las ciudades más importantes para el sector vitivinícola mundial. Y por supuesto, este blog va dirigido a mi abuelo, agricultor y trabajador incansable y a ese pedacito de viña que consiguió con el esfuerzo de toda una vida.

Florecer, por María José Lara

Las cepas en esta época ya están florecidas. Los pequeños racimos y sus minúsculos frutos van asomándose al sol, mientras que las hojas de parra protegen a las incipientes uvas. Empieza lo bueno.

De pinchos por Tomelloso, por María José Lara

El pasado 23 de mayo comenzó el II Concurso Comarcal de Pinchos y Tapas “Ciudad de Tomelloso”, en el que 24 establecimientos de la localidad compiten por ofrecer la mejor tapa. Además, los clientes podrán entrar en un sorteo de multitud de premios rellenando un boletín, en el que se cuente con sellos de 9 establecimientos y se vote a 4 tapas. Las votaciones irán del 1 al 10

La viña del abuelo, por María José Lara

Me cuenta mi padre que va a replantar más cepas, porque la viña tiene algunas “calvas” y que su tiempo le ha llevado arar la tierra. La viña del abuelo es una viña chiquitita y descuadrada, consecuencia de los avances del hombre. No está recta porque le prestó un “cachito” a la más que útil “Autovía de los viñedos”: “ya no me acuerdo de cuánto pagaron al abuelo, pero tuvimos que ir a Madrid y todo”, me cuenta mi padre