sociedadcivil

Vaya por delante que estas líneas no están escritas desde un posicionamiento político, sino que quiere ser una mera reflexión a pie de calle, hecha desde una situación personal que se encuentra bastante liberada de prejuicios. Uno, a esta edad ya está de vuelta en muchas cosas, entre ellas de los falsos mesianismos unicolores y me permito decir que pobre de aquel que no lo esté porque habrá aprendido muy poco de la vida.


Virgen de las Viñas

La sociedad ha evolucionado en estos últimos cuarenta años a pasos agigantados. Creo que estamos asistiendo a un hecho sin precedentes en nuestra historia. Por primera vez hoy, es la sociedad la que ha tomado las riendas de su futuro sin contar con nada ni con nadie; para lo bueno y para lo malo. Atrás quedan las imposiciones de unos colectivos que establecían “el curso de los ríos”. Y cuando me refiero a unos colectivos me quiero referir a sectores de cualquier tipo que dirigieron a la sociedad durante siglos.

 Buena parte de las motivaciones y los valores que existían y que predominaban hace tan solo treinta años hoy ya no cuentan para muchas personas casi nada. Podemos decir que estamos asistiendo al nacimiento de una generación en la sociedad actual que se ha rebelado contra todo lo anterior. Se podrá rebajar el tono de esta afirmación diciendo que ese fenómeno ha sucedido ya en otras ocasiones; cierto es, pero el actual es de carácter global, no local, nacional o sectorial sino común a las últimas generaciones del primer mundo. Y en esta rebelión son los valores públicos los que considero están más afectados; de todos ellos, dos creo lo son de manera especialmente profunda, presupuestos políticos y los valores éticos. ¿A qué puede ser debido?



Presupuestos políticos.

Hasta ahora los contenidos políticos, sobre todo los que ofrecía la izquierda, se habían situado al frente de los principales problemas, cuáles eran las escandalosas diferencias económicas y el abuso social de una minoría, problemas a los que intentaron dar solución, cosa que en una gran mayoría de casos consiguieron, muchas veces de manera convulsiva, pero esa fue sin duda su mayor contribución para la historia. Eran los que con sus planteamientos económicos y filosóficos iban por delante sacando las castañas del fuego a las precarias situaciones de muchos miles de personas. Hoy ya no es así. Hoy es la sociedad la que marcha por delante y son las ofertas políticas las que tienen que amoldarse a las situaciones, cosa que les infiere menos esencia y menos peso.


Hidymec

 La consecuencia de todo esto es que la clase política en general se está quedando obsoleta en sus discursos y en muchos momentos ya ni los tiene. Hoy a esta sociedad parece no importarle nada más que los asuntos económicos pero a un nivel distinto al que Marx concibió en sus obras, antes bien camina desaforada hacia un neo capitalismo que no ofrece más atractivo que adorar a otro becerro de oro. Y ante esa falta general de interés por otros valores que la sociedad no demanda, los políticos se limitan por un lado, a ser meros gestores de lo que hay y por otro a intentar no perder el paso que la sociedad les marca. La sociedad se encuentra actualmente huérfana de pensadores, de políticos, de profetas que preparen el camino. La pregunta puede ser. Esta sociedad, ¿no los encuentra o no los necesita ya? Miedo me da pensar que lo segundo sea cierto.

Pero es que además la llamada izquierda política tiene en España y quizá en toda Europa un problema añadido. Se ha quedado sin su contenido político que es como decir sin oferta de un modelo económico atrayente y se ha visto obligada a sustituirlo por otro de contenido sociológico. El problema para los partidos de izquierda es que la sociedad ha pasado mayoritariamente de una situación de enfermedad económica más o menos grave, que era la situación en la que estos partidos se crearon, a otra con una salud apreciable. Y en esta situación, las medicinas que un día sirvieron para mejorar al enfermo ya no son necesarias. ¿Pecaría de atrevido si dijera que en algunos sitios la solución a todo esto es que el enfermo no sane del todo para que así las medicinas sigan siendo necesarias?… en algunas regiones de España y sobre todo en algunos países, desde luego que no.


Hidymec

 En Europa el sucedáneo que hoy ofrece la izquierda  es el de alinearse con colectivos que representan situaciones heterodoxas o marginales, no desde un punto de vista económico sino ético y existencial, colectivos que no son mayoritarios aunque si novedosos, pero que a la postre no representan el centro de gravedad en el interés de la mayoría. De alguna manera es como si en un recipiente fortaleciéramos las paredes pero no el fondo, no resistiría por mucho tiempo el peso del contenido.

Y en estas, las opciones de la derecha frotándose las manos. Pero la derecha también tiene un problema, y es la espiral consumista en que está inmersa esta sociedad. Una cosa es dejar de estar enfermo y otra volverlo a estar por exceso de ingesta. El afán de poseer y vivir mejor que tiene el hombre carece de límites porque enseguida quema lo logrado aspirando a otras cotas que también una vez conquistadas pronto olvidará. El neo capitalismo salvaje al que otros llaman liberalismo tiene el grave peligro del desbordamiento y el infarto, dejar por el camino a personas que no tienen la misma capacidad para subsistir en una carrera exclusivamente individualista. La dialéctica que la sociedad demanda es un discurso convincente de carácter ético, cosa que, seamos sinceros, esta sociedad ávida de poseer no tiene como tema a considerar ni a corto ni a medio plazo.

EURO CAJA RURAL PIE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here