El campo de las estrellas: 4 de abril, por Antonio González Díaz

Después de una noche en vela, Antonio atraviesa Roncesvalles: «No voy a escribir nada de esta etapa, porque no encontraré adjetivos, pero es la primera vez que cruzo una cordillera con sustantivos: la niebla, las...

El campo de las estrellas: 3 de abril, por Antonio González Díaz

Comenzamos la publicación de "El campo de las estrellas", el camino a Santiago de Antonio González Díaz. Iremos publicando sus etapas, periódicamente y  reproduciendo el cuaderno de viaje. Leyendo su caligrafía creemos que el periplo...

Sunset boulevard, por Antonio González Díaz

Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle, y recordé, como otras veces, las vejaciones y abusos cuartelarios sufridos. Pero sabía que tenía que girar el arma. Sentí el acero frío...

El campo de las estrellas: 4 de mayo en Santiago, por Antonio González Díaz

Amanece en Santiago, por fin. Antonio madruga y es de los elegidos para el desayuno en el Parador de los Reyes Católicos. De regreso al hotel, la ciudad despierta: barrenderos, tenderos, olor a pan y café. A mañana. A vida.

El campo de las estrellas: 3 de mayo, por Antonio González Díaz

Esto se acaba. Atravesando bosques de eucaliptos y laureles —loor a los héroes—, se llega al Monte do Gozo, que es un fraude

El campo de las estrellas: 2 de mayo, por Antonio González Díaz

Resulta que uno de los lugares más encantadores se convirtió por la noche en una pesadilla. Picores, desvelos y ronchas

El campo de las estrellas: 1 de mayo, por Antonio González Díaz

Es, nada menos, el día de la madre, el del trabajo, la romería del Cristo y la de la Virgen de las Viñas

El campo de las estrellas: 30 de abril, por Antonio González Díaz

Se conoce que alguien rezó por Antonio y la etapa sale muy bien... bueno, casi. Aldeas entre brumas, con gente vieja. Caminando solo adelanta a peregrinos. Y lo adelantan. Sarriaguinos. Durante la etapa se fija en como se anuncian los bares

El campo de las estrellas: 29 de abril, por Antonio González Díaz

A pesar de la doble etapa de ayer, San Ibuprofeno obra el milagro. Tanto que Antonio se va a Sarria por la ruta más larga