Salones Epilogo

Peña Taurina

Mis muy queridos amigos:


Virgen de las Viñas

Corren tiempos complicados (y cruciales, a iguales partes) para la Fiesta. Son momentos que imponen a todos los sujetos involucrados en el mundo del toro (ganaderos, empresarios, matadores, instituciones, medios de comunicación y aficionados) una altura de miras y responsabilidad que permita engranar el sistema de conducción de la pasión por este noble arte (y cultura) y que repela los (injustificados y atroces) ataques de una (minoría) animalista que desconoce el basamento cultural del rito taurómaco.

Creo que coincidirán conmigo en el hecho de que el futuro del mundo del toro pasa (necesariamente) por la consolidación de una afición que, más allá de la mera personación en la piedra de los cosos para ver las corridas, entienda el sentido de la Fiesta y sus lances como la (más excelsa) demostración reglada de un arte que imbrica los dos valores superiores del ser humano, la vida superioridad sobre otros seres vivos (basada en la inteligencia y su capacidad de raciocinio).


DipuCR – Sabores del Quijote

No debemos olvidar, a mi humilde juicio, que uno de los peores enemigos del futuro y viabilidad del sector taurino se encuentra en aquella facción de aficionados o sujetos de las corridas que, por motivos poco decorosos, permiten claras infracciones al Reglamento, tanto por parte de los matadores y sus cuadrillas, como por la Autoridad (Presidente y sus asesores) o, incluso (y lo que es aún peor), por los ganadores y veterinarios.

Me explico. Una de las mayores responsabilidades que pesa sobre el verdadero aficionado a este ancestral arte es el de cumplir y velar por la más recta observancia de las disposiciones regulatorias del Real Decreto 146/1995, por el que se aprueba el Reglamento de Espectáculos Taurinos, evitando que, en el albero de las plazas, se cometan tropelías que solo redundan en el desprestigio del evento.


SAT San Jose

Por ello, y sobre todo de asociaciones como la suya, se ha de instar una actuación completamente pulcra y sancionadora de las conductas que quebrantan cualquiera de los mínimos legales. Y, así, exigir a Presidencia que esté al tanto de las disposiciones legales establecidas; a los toreros, que cumplan con sus deberes cuando se calzan manoletinas y su traje de luces y, por supuesto, impedir que el animal (elemento cumbre y catalizador de esta inmemorial contienda) que salga de corrales se convierta en un fraude intolerable.

No basta, aquí en Tomelloso tampoco, con pretextar aquello de que “para una o dos veces que hay toros no vamos a ponernos exquisitos”. Porque el toreo, o es verdad, o no existe.



La pregunta fundamental es la de si se prefiere ver un espectáculo o una corrida de calidad. Para los que consideramos que la respuesta adecuada es la segunda, solo existe un camino, el del respeto a la pureza y la regulación (obviando la borrachera de festividad en la que se puede convertir la tauromaquia cuando no se observan sus cánones).

Les deseo un largo peregrinar y el mejor de los resultados en todas las empresas que capitanean. Y que, como suele ser habitual, pueblen mis tendidos en las tardes de festejo.


Hidymec

Que Dios reparta suerte en el Festejo Solidario del próximo 23 de abril (una iniciativa que certifica la bondad del corazón del toreo).

Un fuerte abrazo.


Hidymec

La Plaza de Toros de la localidad

EURO CAJA RURAL PIE

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