Salones Epilogo

masones

Estimado Señor:


Vinicola Inline

Muchos entenderán que esta carta, con el periplo pascual que principia en breve, es, cuando menos, provocativa y malévola (nada más lejos de la intención de quien esto escribe y, para ser honesto, comprenderá usted que, a estas alturas, la opinión del colectivo a uno ha de golpear en su justa [por muy limitada] medida).

A buen seguro, su nombre no concitará en sus paisanos (salvo para los iniciados [ya conoce que suelo utilizar los términos con cierta maldad… y es que la precisión es, casi siempre, la mejor herramienta para el humor y la ironía]) demasiada atención o capacidad de recuerdo.


Ayto Tomelloso – UNED curso YOGA

Los que cuenten con algo de memoria podrán adverar que fue usted uno de los médicos de la localidad durante el final del, ahora ya tan lejano, siglo XIX. Sin embargo, el motivo que hoy propicia mi comunicación no radica en sus, a buen seguro, dotes como galeno, sino en su condición de Venerable Maestro de la logia Luz nº 34 que, en nuestro pueblo, venía desarrollando sus (incógnitas, secretas y escondidas) actividades.

No le sorprenderá que, incluso a día de hoy, la Masonería sigue siendo vista en España como un movimiento oscuro y peligroso, poco menos que sectario y cuasi violento. Sea como fuere, el ánimo que hoy me mueve a redactar estas breves líneas es la de agradecerle a usted (y al resto de sus compañeros en la Logia) el esfuerzo que, durante tanto tiempo, y sobre todo en un entorno nada favorable, realizaron para que la ciencia y el debate consiguieran hacer su avance en la sociedad (nada peor, a juicio de quien esto escribe, que la dictadura la idea monótona y monolítica) redundando, por ende, en el progreso de aquélla.


Vinicola Inline

Reconozco que su fuerte componente anticlerical no forma parte de mi vivencial ideario (ya ve que continúo precisando términos con una capacidad que a veces incluso a mí asusta) pero he de admitir que, tras la lectura de ciertos documentos firmados por usted, y que hoy reposan en Salamanca, me reafirmo en la existencia de razones más que fundadas para, al menos, concederle el tiempo necesario para desarrollar sus (por entonces) pecaminosas y extremistas ideas.

No en vano el hecho de que alguien como usted subrayara la conducta de la Iglesia no es tan descabellado cuando apuntaba, en su acusación, a que la Casa de Pedro se oponía a las conquistas de la civilización y la Ciencia, vendiendo por dinero la Gracia (que predicaba) y que, además, remaba en contra de la razón, admitiendo actuaciones y comportamientos que se antojaban totalmente contrarios al ejercicio de las leyes naturales.


SAT San Jose

Le alegrará conocer que, ese fuego anticlerical, ha prendido, de manera más que plena en otros importantes (y locales) argumentadores (aquí utilizado lato sensu) que no dudan en lanzar sus apasionadas andanadas frente a los ministros de Dios; las más de las veces razonando y justificando sus pensamientos y otras (que el ser humano, a fin de cuentas, es débil y no puede siempre mantener brillantez y tino como gustaría) con un espíritu que se deja llevar por la inclinación de aversión a la Fe.

Con todo, Venerable Maestro, y no siendo ducho en las Constituciones de Anderson, quiero recordar que la misma recogía una expresa prohibición de discusión religiosa en el seno de las Logias. Incluso por ello, por evadir las estrechas líneas marcadas por la Masonería, merece usted un mayor aplauso, porque ningún avance se hizo sin contravenir preceptos (legales y/o estatutarios).


Auto Benito – Generico

Quede usted en la mejor de las coyunturas.

El conductor del coche escoba

EUROCAJA RURAL PIE

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