Salones Epilogo

ramon

Estimado Ramón Sánchez:


Virgen de las Viñas

Ahora que la legislación laboral acentúa los requisitos de edad (aumentando los años) para alcanzar la jubilación, y toda vez que el Restaurante Bar Alhambra se encamina (en perfecto estado de revista y con una salud excepcional) a su sexagésimo séptimo cumpleaños, quien esto escribe desea rendir un mínimo (y humilde) homenaje a la labor que su familia ha venido desarrollando durante todos estos años.

Recordarán, los más viejos (y afortunados) del lugar, que allá por el año 1948, su padre, Don Santos, se decidió a probar suerte en el mundo de la restauración, ubicando el Bar Alhambra en la emblemática Plaza de España.


DipuCR – Sabores del Quijote

Con mucho tesón y esfuerzo (y un inquebrantable compromiso con la calidad), su apuesta por la gastronomía manchega se fue haciendo un hueco en el corazón de todos los tomelloseros y de aquellos que, alertados por la bonhomía y profesionalidad del servicio, permitían a sus pasos encaminarse al afamado (y céntrico) restaurante.

Y como toda gran historia requiere el sorteo de obstáculos, el lamentable (por temprano e inesperado) óbito de Don Santos, lejos de refrenar el empuje y la iniciativa de su familia, permitió demostrar algo de lo que en Tomelloso tenemos más que cumplido conocimiento, el carácter, la raza, la entrega y el empuje de una mujer como Dña. Carmen Martínez, auténtica alma mater del Bar Alhambra desde la ausencia de Don Santos.



Que, en aquellas épocas (con sus particularidades y circunstancias), una mujer encabezara un proyecto empresarial de la envergadura del que nos concierne, evidencia (y da fe de) la talla profesional (y también humana) de Dña. Carmen.

Una señora (de los pies a la cabeza) que nos abandonó recientemente y cuyo vacío (el de una intachable maestra de la cocina tradicional, el pulso firme en la gastronomía local [exponente de su respeto y tradición]) se hace muy complicado olvidar.


MANCHATEL – FIBRA ORGANGE INLINE

Quiero felicitarle, amigo Ramón, porque, tras tantos avatares (incluyendo un traslado que supuso abandonar el privilegiado escaparte de la Plaza), la apuesta de su familia continúa viva y ofreciendo a todos un refugio de las virtudes de nuestra gastronomía (además de un pedazo de historia y tradición, gracias al cuidado ornato que adorna las paredes e instalaciones de su casa de comidas).

Le deseo la mejor de las suertes en lo que reste y que su impronta y ejemplo cunda en nuestras tierras, como muestra de que velar por una tradición como la gastronómica se alza como un claro exponente (más) de la riqueza cultural de nuestra sociedad.



Mi más sincera admiración.

Espero rendirme, pronto, ante un plato de su envidiable ensaladilla rusa y la buena perdiz en escabeche que proveen en su casa.


Dipu CR – Aniversario Edificio

Gracias, de corazón.

El conductor del coche escoba.

EURO CAJA RURAL PIE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here