Antonio Linares 2

Querido maestro:


Univergy – Inline

Han transcurrido ya las suficientes semanas desde su encierro con seis novillos (aunque usted estoqueó siete, gracias al agasajo ofrecido por D. José Cañas) en el albero tomellosero como para poder efectuar un análisis sosegado de su actuación y el impacto que, respecto de su trayectoria, la misma pudiera tener.

En primer lugar, conviene agradecerle el gesto de valentía, raza y torería, ya que, en el escalafón actual, son pocos los diestros que arriesgan, con entereza, a enfrentar un festejo como único espada del cartel (el toro es un mundo ritual de evidente [y necesaria] declaración de principios y, obviamente, su encierro del pasado día 21 de junio merece un puesto elevado en cuanto a relevancia).


PP – Feria Tomelloso 2019

Sin perjuicio de que para la historia quedará el resultado de su faenar (las ya consabidas once orejas y un rabo) con los siete utreros (de muy justa presentación y desigual juego, todo sea dicho en honor a la verdad), espero que la euforia desmedida que se observó en los tendidos locales no le nuble el conocimiento y la rectitud para continuar enfrentando los complicados episodios que se le avecinan.

Cuenta Tomelloso, y usted es buen conocedor, con una honda afición por la tauromaquia que, desde luego, no peca de exigencia cuando se ofician festejos en el albero de su coso. Es por ello que el desenfreno cuasi orgásmico que se vivió en la concesión de trofeos no debiera de apartarle a usted de su línea de trabajo y sacrificio (que aunque dura, y como decía el Espartero, “más cornadas da el hambre”).


SAT San Jose

No desconozco su triunfo en Villamanta y que su calendario de este año cuenta con un notable número de oportunidades, pero para que su interpretación del toreo (pausada y calmada) transmita en las plazas en las que un hombre se convierte en torero de leyenda, ha de ganar en mando, quietud, poderío y colocación (que lo de torear “fuera de cacho” es un mal endémico que aspirantes como usted deberían desterrar).

Y, maestro, por favor, huya usted del tremendismo. El oficio de matador de toros comulga con un entendimiento de la vida preñado de arrojo y desprecio a la muerte, pero el arte que se dibuja con el capote y la muleta ha de rezumar pureza y firmeza en todos sus lances (hay que respetar y guardar la Fiesta y ustedes son los primeros deudores de tal obligación), sin ventajismo alguno, recordando que los cánones se hallan establecidos y que el espada se engrandece cuando actúa con la más pulcra observancia de aquéllos, sin afectación y con plena naturalidad (con Belmonte, “se torea como se es, como si no se tuviese cuerpo”).


SAT San Jose

Que Dios le reparta suerte, maestro.

EURO CAJA RURAL PIE

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