Salones Epilogo

Casino San Fernando

Me complace poder escribir, en el día de hoy, una misiva como ésta, cuyo objetivo principal no es otro que el de agradecer la labor, desinteresada, de un grupo de ciudadanos, artistas, periodistas y poetas que han venido a incrementar el pulso (y la seriedad) de la cultura en nuestra localidad, bajo el marco de la iniciativa “Tomelloso Cultural”.


MANCHATEL – Fibra orange proximamente…

El proyecto, comandado por la Asociación Acento Cultural (especialmente por su cofundador Ricardo Ortega) y con la colaboración de dos hombres que ya han sido objeto de interpelación por este medio (el poeta Dionisio Cañas y el periodista y escritor Francisco Navarro [a la sazón fundador de este medio]) propone un importante ejercicio de observación y de trabajo para mejorar la estética cultural del municipio y el encauzamiento de la miríada de actividades que, sobre tal campo, existen en Tomelloso.

Y, como uno de los aspectos que engradece su tarea y finalidad, “Tomelloso Cultural” se amplía al núcleo ciudadano, estimulando su actuación y propiciando su colaboración y participación, en una demostración más de la importancia de la pujanza de una sociedad civil fuerte, democrática, sana y libre.


DipuCR – Sabores del Quijote

Tan ilustre empresa cuenta, como no podía ser de otra manera, con el mayor de mis respaldos y beneplácitos y, sobre todo, por el hecho de haber elegido el salón de espejos del Casino de San Fernando para su presentación en sociedad, en un acto con buena acogida y que sirvió, a mayor abundamiento, para que se entablara un interesante debate sobre la literatura en nuestra localidad entre dos personas especialmente versadas en la materia, Rubén José Pérez (el autor de la tesis “Sociología de la literatura: Un estudio sobre la creación literaria en Tomelloso”) y Sonia Ruiz Parra, una respetada promesa en el mundo teatral, además de licenciada en Filología Hispánica.

Pongo mi cargo a su entera disposición porque, como bien sabrán, mis cometidos, según el Reglamento del Casino de San Fernando, del año 1956, consistían, al amparo de aquel ya casi sexagenario artículo 20, en “velar por el buen trato y conservación de todos ellos [por los volúmenes que forman la Biblioteca], llevando un índice alfabético de las obras existentes, así como de las altas y bajas que se produzcan. Asesorar a la Junta Directiva sobre las suscripciones de Prensa que puedan resultar de mayor utilidad para los socios, así como de Revistas o ediciones de tipo cultural. No permitirá la salida de los salones de la Sociedad de ninguna de las obras de la Biblioteca, ni tampoco de periódicos ni revistas, aunque existiere promesa de devolución”.


AMFAR  – Fin de Año

Y me permitirán, obviamente, excederme mínimamente en el ámbito de mis funciones de guardián de esas obras puesto que soy firme defensor de la política que permite que los libros salgan a la calle, con un ex libris, en todo caso, que comprometa su reintegro al titular, pero, siempre fuera, al público, para que sean muchos los ojos que puedan leerlos.

Con ello cumplirán la finalidad para la que fueron escritos: remover conciencias, acrecentar los pensamientos, pulsar las sensibilidades, ahondar en la libertad, en suma.



Tengan la mejor de la suerte en su empresa.

De ustedes, para lo que gusten.



El viejo Bibliotecario del Casino de San Fernando (instaurado en su Reglamento de diciembre de 1956 y aprobado por el Gobernador Civil de la Provincia, según comunicación de 4 de abril del año siguiente).

EURO CAJA RURAL PIE

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