Joaquin Paton

La Hermandad de Jesús Pobre de Tomelloso comenzaba los actos previos a la Semana Santa con el brillante pregón que pronunció este sábado Joaquín Patón Pardina en la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles.



Joaquín Patón es de Villahermosa y llegó a Tomelloso en 1990 como sacerdote de la Asunción. Desde entonces vive en nuestra ciudad, como un tomellosero más. Está casado con Pilar y tienen dos hijos, forman una familia estupenda, como señalaba el presidente de la Hermandad Pablo Ortiz.  Joaquín Patón es un sacerdote secularizado que, a pesar de los pesares, nunca ha dejado de ser un “operario de la mies” que proclama la palabra de Dios allí donde tiene oportunidad.

Patón comenzó su intervención afirmando que  efectivamente, “Jesús el Señor, el Hijo de Dios como lo llama la Sagrada Escritura es pobre, y en Tomelloso tenemos la dicha de disfrutar de una Hermandad de Semana Santa que proclama este acontecimiento”. A continuación echó mano de la hermenéutica para fijar posiciones y asegurar que cuando proclamamos —aún sin mala intención, pero con ignoraría—  “Nuestro Padre Jesús Nazareno”, estamos cayendo en una herejía.  Llamamos a “Jesucristo, Padre;  cuando Él según la doctrina de la Iglesia es Hijo”.

Y con esas premisas, el pregonero analizó la pobreza de Jesús. Comenzó preguntándose si es lo mismo pobre que pobreza. O si cuando decimos “pobre” alabamos o denigramos. Y la pobreza, ¿es gracia o desgracia? ¿Es virtud o defecto? “Porque ninguno de los presentes queremos ser pobres”, manifestó. Distinguió entre falta de alimentos (hambre), falta de cultura (ignorancia), falta de cualidades (disminución cognitiva) y falta de inteligencia (coeficiente intelectual bajo), por lo que concluyó que “en ciertas ocasiones la pobreza es un mal en sí misma”.

Pregon

La pobreza es dolorosa en todos los niveles, coligió, Así, manifestaba que “nos empobrecen porque nos manipulan los medios de comunicación, los centros comerciales, los políticos, las grandes empresas, la banca”. Patón afirmó que “todo eso es también pobreza y manipulación de los poderosos para empobrecer aún más al resto de los mortales”.

Por más que queramos sublimarla “la pobreza siempre es mala” y no la quiere nadie que esté en su sano juicio. Es la falta de lo más necesario para ser persona, desde la alimentación del cuerpo hasta el perfeccionamiento personal.

Por tanto, para el pregonero “deberíamos hablar más que  de pobres y ricos,  de empobrecidos y de enriquecidos;  de personas a las que se les han arrebatado sus derechos, sus tierras, sus posesiones,  lo más imprescindible para vivir;  con todo lo cual otros se ha enriquecido”. Deberíamos hablar de “personas que sufren la pobreza y de personas que sufren la riqueza” y de personas que renuncian libremente a sus derechos de posesión.

Nos encontramos en nuestro mundo con que los derechos humanos afirmados por Jesucristo en su Mensaje, transmitidos por la Iglesia y formulados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, no son respetados, afirmaba Patón. Y no es sólo la pobreza que causa hambre, como lo recordaba hace poco Manos Unidas, sino también el desprecio por la vida y por las personas.

El pregonero repasó lo que dicen las Sagradas Escrituras de la pobreza, para concluir que los miembros de la Hermandad de Jesús Pobre “sois testigos y denunciadores de las situaciones de pobreza de nuestro mundo, que vuestro compromiso que arranca desde la misma imagen sin terciopelos, ni flores extravagantes y estrambóticas, desde vuestras túnicas sencillas y lisas debe llegar a los cristos humanos empobrecidos por los ricos sin alma, potentados y orgullosos”.

La nota musical la pusieron Jesús Romero y Nicomedes Marquina con la interpretación de saetas.

Pregón completo



Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre