El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha referido a los partidos que «exhiben machismo» en el espectro político nacional, apuntando que si bien «no es bueno» que hagan enaltecimiento de actitudes machistas, mirando el lado bueno pueden representar una oportunidad para que la sociedad tenga «ejemplos claros a los que combatir».

Durante su intervención de clausura en el acto institucional por el Día contra la Violencia de Género, García-Page ha dicho preferir que existan estos ejemplos claros como «la mejor manera de que alguien se oriente».

«Que haya radicales que digan lo que siempre han pensado y solo decían en la barra del bar ayuda también a diferenciar actitudes», ha abundado García-Page.

En otro orden de cosas, ha reparado en que «lamentablemente, cuando empezó la pandemia» el discurso se centró en los enfermos y fallecidos, y en general no se llegó a reparar hasta más adelante en la afectación del confinamiento en otros términos como en el de la violencia machista.

«En España hemos sido capaces -en tiempos de pandemia-, contra nuestra propia cultura y nuestro prejuicio, de inducirnos social y económicamente un paro cardíaco. Nos hemos inducido un coma y España se paró», ha reparado García-Page, quien ha tenido palabras para cargar contra quien ha sacado «rédito y miseria política» al respecto.

LOS CENTROS DE ACOGIDA, PREMIADOS POR SU LABOR

La red de centros de acogida a mujeres que han sufrido violencia de género del Gobierno regional han recibido este año los reconocimientos de este acto. Los premios han sido recogidos por las 5 coordinadoras de cada provincia.

Por la provincia de Albacete ha recogido el premio Rosa María Alguacil; Ángeles Núñez por parte de los servicios de Ciudad Real; por parte de la provincia de Cuenca, ha sido Consuelo Navarro quien ha recibido este reconocimiento; por la provincia de Guadalajara, Mari Cruz García, y por la provincia de Toledo, Joaquina Vega.

Durante este acto ha tomado la palabra en representación de los centros de acogida de la Comunidad A Mari Cruz García, responsable de la provincia de Albacete. «A pesar de los casi 20 años de existencia de estos centros en Castilla-La Mancha, han permanecido ocultos y a veces a las mujeres le parecía vergonzante entrar en un centro de acogida», ha expresado.

De esta forma, García ha agradecido al Gobierno regional este reconocimiento, porque así «se le da visibilidad al trabajo que se realiza», en el que ha asegurado que se trata «de dar salida a una mujer y sus hijos cuando no ven que haya salida, siempre desde una perspectiva de género y una profesionalidad».

«Ojalá no existieran estos centros», ha asegurado la responsable de la provincia de Albacete, «ojalá no tuviéramos que dedicarnos a este trabajo y las mujeres no se viesen obligadas a abandonar su vida y ponerse a salvo de sus parejas», añadiendo que «ojalá» fuesen «los violadores y maltratadores» lo que abandonen su hogar.

A juicio de García, «ese discurso de una realidad falsamente conseguida pone en peligro nuestra labor y nuestro trabajo», y se ha mostrado segura de que «mientras estos centros sean necesarios, las trabajadoras estarán ahí ofreciendo su compresión y cariño, su confianza y nuestro hombro, ofreciéndole su mano para acompañarlas en este camino complejo y lleno de esperanza y vida cuando salen de la violencia».

«A veces se viven situaciones con miedo, pero, personalmente siempre respondo que me siento una privilegiada ya que cuando ves cómo una mujer llega a un centro machacada, pero ves que eres testigo de su evolución y cómo va pasando el tiempo y van consiguiendo gracias a su propia fortaleza y recuperan esa sonrisa y autonomía y esa vida sin miedo ni amenazas, ahí entiendes que nuestra labor es muy valiosa», ha aseverado García.

«ORGULLOSOS COMO GOBIERNO DE ESTA LABOR»

La consejera de Igualdad del Gobierno regional, Blanca Fernández, ha mostrado su orgullo como Gobierno por la labor que vienen prestando estos centros desde hace casi 20 años.

«Las mujeres llegan con una maleta en la que se encuentra el miedo, y están desamparadas, pero menos mal que están allí sus 125 trabajadoras para ayudarlas a salir del pozo en el que se encuentran», ha aseverado la consejera.

De esta forma, ha puesto en valor el trabajo que realizan estas trabajadoras las 24 horas del día los 365 días del año, y ha asegurado que esta red de centros de acogida es «un plan integral y multidisciplinar, que aborda todas las áreas que afecta a una persona, desde lo psicológico a lo económico, siempre teniendo en cuenta las circunstancias de cada mujer».

A juicio de Fernández, «hay un antes y después en la vida de una mujer que ha pasado por un recurso de acogida». «Es increíble el clima de confianza que consiguen las profesionales, el entendimiento que son capaces de generar, y es un paso vital para que se conviertan en supervivientes», ha espetado.

Por eso, para la consejera de Igualdad, son las mujeres quienes «deben tomar conciencia de que la violencia que han sufrido ha sido por ser mujer, porque no han tenido una conducta que hayan sufrido esa violencia». «No es su culpa, y de ese complejo muchas veces las tienen que sanar».

Por último, Blanca Fernández ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez que introduzca en la legislación española el convenio de Estambul «para reconocer todos los diferentes tipos de violencia, como ya hizo de forma pionera Castilla-La Mancha con su ley de 2017.

Al mismo tiempo, la consejera ha asegurado que el Pacto de Estado contra la violencia de género «se debe convertir en ley, y se debe institucionalizar, y ojalá se convierta en una realidad más pronto que tarde».

Con todo, Fernández ha asegurado que el Gobierno regional «estará eternamente en deuda» con las trabajadoras de los centros de acogida y ha recalcado que ha «devuelto la esperanza» a más de 15.000 personas en los últimos 15 años «para que nadie diga que son chiringuitos: esto son segundas oportunidades, y si pare esto no está un Gobierno, que nos digan para qué estamos».

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