El Gobierno de Castilla-La Mancha regulará el tributo que gravará el depósito de residuos industriales peligrosos a partir de un año desde la entrada en vigor de la Ley de Economía Circular, cuyo anteproyecto ha tomado este martes en consideración el Consejo de Gobierno.

Durante la rueda de prensa para dar cuenta de este asunto, el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha explicado que el texto, además de ese nuevo tributo, prevé también que las empresas que gestionen residuos peligrosos en la Comunidad Autónoma deban depositar una fianza en función de la peligrosidad de los mismos.

«La ley obligará a las empresas que gestionen residuos –ya sean industriales, de la construcción o de demolición– a pagar una tasa en su momento, y las que gestionen peligrosos a poner encima de la mesa una fianza para que se utilice» en el caso de que ocurran incidentes como el incendio de neumáticos de Seseña (Toledo), ha detallado el titular de Medio Ambiente.

Desde la publicación del texto, el Gobierno tendrá un año para establecer fianzas y tasas, y desde ahí se abrirá un plazo de adaptación por parte de las empresas, para que «cumplan la ley», ha explicado Francisco Martínez Arroyo, que ha añadido que el dinero recaudado por esas tasas se utilizarán «al cien por cien» en la planificación de la gestión de los residuos y su destino se establecerá en la propia norma.

Dicho esto, y tras confiar en que el informe del Consejo Consultivo esté «a la mayor brevedad posible» para que en un próximo Consejo de Gobierno se pueda enviar el texto al Parlamento autonómico, ha reseñado que la futura Ley de Economía Circular situará a la región «a la vanguardia en la protección del medio ambiente» siendo «única y pionera» en todo el país.

ECOCONCEPCIÓN Y ECODISEÑO

El texto hará «que Castilla-La Mancha pase de un modelo de economía lineal a uno circular», ha subrayado, asegurando que la región tiene muchas actividades que en la práctica hacen economía circular, como sucede al reutilizar el agua de las depuradoras para regar en el Alto Guadiana o con la puesta en valor de los productos de la vinificación.

«En la práctica consiste en pasar de una forma de enfocar la economía basada en la producción, la utilización y desecho de los residuos, a un modelo en el que no existen residuos, porque hay reutilización, porque se crea un círculo, con la ecoconcepción de proyectos elaborados y producidos, ecodiseño, reelaboración, reutilización, reparación, recogida y reciclado», ha precisado el consejero.

Martínez Arroyo se ha mostrado «convencido» de que las empresas en Castilla-La Mancha van a acoger «con mucho interés» esta propuesta que «impulsará los negocios sostenibles y atraerá empresas limpias», creando además «nuevas oportunidades empresariales y laborales, basadas en innovación, ahorro, eficiencia energética y uso de energías renovables».

Al respecto, ha aseverado que toda la normativa de Castilla-La Mancha se está adaptando al modelo de economía circular, de tal manera que en su departamento se «priorizan» los proyectos que tienen este enfoque, recibiendo mas puntos «y en muchos casos más ayudas», de tal manera que a partir de ahora, ha agregado, «la maquinaria se adapta al modelo para que las empresas que se comprometan con este modelo recibirán mas ayudas públicas a la hora de invertir».

Finalmente, el consejero ha resaltado el «esfuerzo» que en materia de gestión de residuos que se generan en la actividad económica está haciendo la Comunidad Autónoma, donde ya se recicla en este ámbito el 75% del papel, el 83% del cartón y el 88% de los envases.



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